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Las cifras de la pandemia del Coronavirus son un mero asusta viejas

Fernando Vizcaíno Carles
Fernando Vizcaíno Carles
Desde que en marzo del 2020 fue declarada la pandemia del coronavirus, Fernando Vizcaíno Carles se convirtió en activista y promotor de las primeras manifestaciones para denunciar su falsedad, convirtiéndose al mismo tiempo en comunicador/periodista de investigación para documentar las falsedades que estaban siendo difundidas por los medios de comunicación oficialistas, fact-checkings y la práctica totalidad de los gobiernos del mundo y organizaciones supranacionales como la OMS. Sus trabajos más importantes a este respecto son sus “Entrevistas callejeras sobre la pandemia” y los documentales “Cronología de un genocidio programado” y “Vamos a contar mentiras, tralará”. Su desempeño en estas funciones condujeron a los medios de comunicación españoles a proclamarlo como el principal líder negacionista de la nación y sus canales de Youtube y principales páginas de difusión de contenido en Facebook fueron eliminados o totalmente censurados. Anteriormente se había formado de forma autodidacta como astropsicólogo y psicólogo, y es autor de los libros titulados “El puente de la atención”, “El gran mapa de consciencia del amor y las relaciones”, el monólogo “Llamémosles… Ellos” y la “Adaptación de Drácula para teatro”. También ejerció durante años como profesor de Yoga y Acroyoga y es un gran defensor de los derechos de los animales.
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análisis

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Han pasado ya casi tres años desde que, a mediados del mes marzo del 2020, la pandemia del coronavirus fue declarada por la OMS. En aquel entonces, las cifras oficiales decían que el el Sars-Cov2, presunto causante de la enfermedad de la COVID-19, había acabado en China con la vida de 2 mil personas. Ignoro si el lector se planteó alguna vez lo que implica esta cifra de fallecidos en un país como China, con sus 1400 millones de habitantes. Más aun teniendo en cuenta que, por ejemplo, en España, con sus no llega a 50 millones de habitantes, mueren todos los años no menos de 5000 personas por causa de la gripe. Lo que porcentualmente equivaldría en China a la muerte de 140 mil personas anualmente por esta misma causa. Por lo que puede concluirse, que la OMS declaró la pandemia del coronavirus en virtud de la que solo podría ser definida como una cantidad ridícula de fallecidos en China por causa de la COVID-19.

Un caso proporcionalmente equivalente, hubiese sido el de declararla por el fallecimiento en España de 134 personas por causa de la gripe. ¿Os imagináis que por esta causa, se hubiese justificado el bombardeo del terror político-mediático sobre la población mundial, así como la vulneración ilegal de sus derechos fundamentales contemplados en Las Constituciones de la mayoría de los países y en tratados internacionales como Los Derechos Humanos? Pues esto fue exactamente lo que ocurrió. Y nos estamos refiriendo a derechos tan fundamentales como el derecho a la libre circulación, el derecho a la atención sanitaria, el derecho al trabajo e incluso el derecho a respirar libremente y permitiendo que el oxígeno llegue correctamente a nuestro cerebro.

A día de hoy, 26 de enero del 2023, las cifras oficiales contabilizan 6.8 millones de fallecidos en todo el mundo por causa de la COVID-19 en los útimos más tres años desde la presunta aparición de la enfermedad en China en diciembre del 2019.  6.8 millones de fallecidos que se dividen en: 1.8 millones en el año 2020; 4.2 millones en el 2021 (con la población ya inoculada con la mal llamada vacuna contra la COVID-19); y 0.8 millones en el 2022 (la reducción de esta cifra en este último año solo se debe a que dejaron de contabilizarse a los fallecidos por cualquier causa como fallecidos por COVID en base a resultados PCR positivos).  

Entiendo que muchas personas, para justificar esta toma de decisiones de nuestros gobernantes así como su sometimiento a las mismas, se dirán a sí mismos: “Bueno, es que tenían razón, ya ves que al final contamos con 6.8 millones de fallecidos”. Pero también entiendo que la capacidad de raciocinio de estas personas fue por completo cercenada por el ya referido bombardeo del terror político-mediático. En caso contrario, no habrían perdido el poco grado de discernimiento necesario como para formularse las preguntas lógicas, en lugar de quedar irremediablemente cegados por el miedo inoculado en base a las cifras de fallecidos e infectados por la COVID-19 que, cual martillo pilón, fueron tele transmitidas día y noche, hora tras hora, minuto a minuto, desde cualquiera de entre los principales canales de televisión disponibles.

Algunos ejemplos de las preguntas lógicas referidas: ¿Es realmente significativo el número de estas muertes o contagios como para tener miedo a salir a la calle? ¿A abrazar a mi madre o abuelo? ¿A cruzarme en el ascensor o a conversar con naturalidad como siempre hice con mis vecinos? ¿Realmente está muriendo mucha más gente de lo que lo hace habitualmente por causa de enfermedades clásicas como la neumonía? ¿Corro más peligro de muerte por la COVID-19, que por ser un fumador habitual?

Como respuesta válida a estas preguntas, apuntaré que fallecen anualmente 2.5 millones de personas en el mundo por causa de la neumonía, entre ellos 800 mil niños. 2.5 millones x tres años transcurridos = 7.5 millones; esto es, 0.7 millones más que los fallecidos por causa de la COVID-19. Por causa de enfermedades vinculadas al tabaquismo, fallecen anualmente 8 millones de personas; superando cada año por 1.2 millones, a la cifra de fallecidos por la COVID-19 en el cómputo de los tres años transcurridos.

Con estos nuevos datos a nuestra disposición, podríamos hacernos muchas otras preguntas: ¿Por qué en las televisiones nunca se pasaron tele transmitiéndonos incansablemente el número de personas que enferma y/o muere por causa de enfermedades como la neumonía o las vinculadas al tabaquismo? ¿Por qué durante estos últimos años no nos dijeron que no debíamos temer más a la COVID-19 que a la neumonía o al cáncer de pulmón? ¿Si los gobiernos del mundo se preocupan por nuestra salud tanto como para llegar incluso a arrestarnos domiciliariamente para evitar que nos contagiemos de la COVID-19, porque nunca lo hicieron para evitar que suframos una neumonía? ¿Por qué nos venden tabaco y, para más inri, se lucran con ello? ¿Cómo fue posible que entre los pocos comercios considerados esenciales que tuvieron permiso para permanecer abiertos y comercializar libremente durante el confinamiento, se encontrasen los estancos? ¿Por qué impusieron la obligatoriedad del uso de la mascarilla para evitar el contagio de un virus que mata a 2 millones de personas al año pero te eximían de su uso para fumar unos cigarrillos que matan anualmente a esa misma cantidad de personas multiplicada por cuatro?

Soy consciente de que a nadie le gusta reconocer haber sido engañado. Pero la realidad es que las cifras oficiales de esta pandemia no se sostienen independientemente desde que ángulo las observemos. Nunca estuvieron cerca de justificar ni la irresponsable propagación del virus del miedo mediático, ni las medidas ilegales que se tomaron para evitar su presunta propagación, ni mucho menos aún, el chantaje emocional y la coacción criminal a la que tantos millones de personas fueron sometidos para que se inoculasen una presunta vacuna experimental (todavía en fase 3 de desarrollo) que fue aprobada por la FDA solo para uso de una emergencia que, insisto nuevamente, cifras oficiales en mano, nunca existió.

Ahora bien, ¿realmente ha fallecido en el mundo la nada preocupante cifra de 6.8 millones de personas en tres años por causa de la COVID-19?  ¿O acaso esta cifra ha sido engrosada artificialmente en base a personas que fallecieron por otras causas y que fueron contabilizadas como muertos COVID a partir de resultados PCR falsos positivos?

En mi próximo artículo, “Pandemia de falsos positivos PCR” aportaré toda la documentación oficial (que los principales medios de comunicación han ocultado) necesaria para, inequívocamente, demostrar que esto último fue exactamente lo que ocurrió.

Para más información -perfectamente documentada- a este respecto, recomiendo ver la primera y segunda parte del documental de mi autoría “Cronología de un genocidio programado”.

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17 COMENTARIOS

  1. La unica mortalidad alarmante se produjo al principio de la plandemia y no fue causada por ningun virus sino por un genocidio que debera ser llevado a los tribunales y sus responsables a la carcel ,me refiero a los protocolos asesinos seguidos en las residencias donde se asesino a miles de ancianos y esto ocurrio en muchos paises simultaneamente .
    les pongo un video terrorifico de lo que ue ocurrio en el reino unido exactamente lo mismo que en España ,un asesinato en masa

    https://t.me/c/1473418497/420277

  2. Casi nadie murió de Covid, porque las mayores contramedidas en la historia mundial funcionaron. Sin ellos, la situación sería completamente diferente. Olvidar la importancia de estas contramedidas es una gran locura.

    • ¿Que contramedidas?. ¿Prohibirte ir al Bar y actividades de ocio, pero poder coger el metro en hora punta para ir a trabajar a una cadena de montaje?. ¿Mascarillas que son incapaces de detener un virus?, ¿ponerte una «vacuna» experimental que desde el minuto uno se sabe que no funciona a la hora de evitar la transmisión y contagio de la enfermedad(reconocido por Pfizer en el parlamento Europeo) y que en la mayoría de las franjas de edad de población está siendo más perjudicial que beneficiosa(Francia tiene el mayor número de fallecidos en 2022 desde la segunada guerra mundial)?.

    • Ninguna de esas medidas tiene ninguna base científica ( o si no demuestre alguna) , mas que la de torturar a los que las practican PARA COACCIONARLOS con la promesa de «normalidad» si se inyectan un veneno innecesario ( como usted bien dice ,al no haber mortalidad ,y explica el artículo que mencionamos interpretando magistralmente los datos oficiales ) ,supuestamente experimental ( eso pone en el prospecto ,supongo para no hacerse responsables de los efectos a largo plazo que se supone no han podido comprobar ) y del que nadie se hace cargo de los efectos adversos ( una aberración mayúscula ) .

    • NINGUNA de esas medidas tiene ninguna utilidad demostrada científicamente ( más bien todo lo contrario ,demostrada su ineficacia y si quiere podemos debatir la que quiera ) mas que la de torturar a los que las practican PARA COACCIONARLOS con la promesa de la vuelta a la «normalidad» ,si se inyectan un veneno innecesario ( como usted bien dice , al no haber mortalidad, y explica magistralmente el artículo interpretando los datos oficiales ), supuestamente experimental ( eso pone en el prospecto ,supongo la escusa perfecta para no hacerse cargo de los efectos adversos a largo plazo que se supone no saben ), y de la que no se hace responsable nadie de sus efectos adversos a pesar de la coacción evidente para inoculársela ( una aberración ilegal ).

  3. La pandemia Covid19 es una de las tantas atrocidades cometidas por la clase explotadora: la burguesía imperialista mundial, no tiene escrúpulos alguno. Se oculta detrás de la insípida ”comunidad internacional” donde conspira.

  4. Para lo que ha quedado Diario 16 con lo que fue, dar voz a negacionistas autodidactas en Astropsicología hablando de temática estrictamente médica, madre mía.

    • Lavate la boca antes de hablar del mejor documentalista de la falsa pandemia. Lee sus artículos. Comprueba la documentacion aportada y luego veremos quienes son los negacionistas de la realidad.

    • Creo que no ha entendido el artículo …simplemente se interpretan los datos oficiales ( eso no es «negacionismo autodidacta en astropsicología» ) con los que se ha creado una dictadura sanitaria ,que de sanitario tiene mas bien poco a juzgar por esos datos ,a no ser que tenga usted otra interpretación de los mismos ,que ya le digo difícilmente va a mejorar como lo hace este artículo ,en mi opinión de forma magistral.

  5. Las «contramedidas» a que se refiere Anónimo en el primer comentario también fueron de dudosa eficacia, a la luz de las últimas revisiones sobre las distintas intervenciones utilizadas para tratar de evitar la expansión del virus. Una reciente revisión de la eficacia de las mascarillas, el distanciamiento, el lavado de manos, etc., por ejemplo, puede verse en un organismo nada sospechoso de ser negacionista:
    https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD006207.pub6/full/es

    Un saludo

  6. Todo fue miedo inducido utilizando herramientas como los test PCR para hacer creer que un padecimiento o una situación asintomática, al dar positivo, suponía la presencia del «supuesto» virus. Solo fue un cómputo arbitrario de una supuesta enfermedad. Nada más. De hecho, recordemos que en la temporada 2020/2021 únicamente fueron contabilizados 7 casos de gripe. Curioso ¿no?

  7. Que bien que aún haya algún lugar como este, dónde se pueda escuchar y leer opiniones fuera de la oficialista, y lejos de mal llamar a estas opiniones negacionistas, se deben respetar, porque todo está argumentado con datos OFICIALES y publicaciones de los MEDIOS, solo hay que leer e informarse, NO CREER con FE CIEGA la versión oficial. Gracias a Diario 16 y a Fernando Vizcaíno.

  8. El pensamiento simple y sencillo nos permite afirmar que la sociedad fue manipulada mediáticamente a nivel mundial. Teniendo en cuenta el dramatismo diario mediático de las supuestas muertes por corona en Occidente, ¿cómo puede explicarse que en África, sin medidas estrictas y con escasísima «vacunación», no se produjera una alta mortalidad por el «virus»? Porque si se hubiera producido, las noticias lo habrían coreado a diario para justificar las draconianas medidas en Occidente. E incluso limitándonos a Occidente, ha sido precisamente Suecia, con las medidas más laxas, el país con menor exceso de mortalidad en 2022. Estos hechos simples desmienten por completo el relato Covid oficial. Bienvenidos los datos científicos aportados por el articulista, pero lo cierto es que «la mentira Covid» es analíticamente insostenible, bastando muy pocos hechos para poder verlo y entenderlo.

  9. Los ancianos en las residencias fueron las grandes víctimas de la pandemia. Se les administró morfina y midazolam indiscriminadamente y en altas dosis. Así lo demuestran documentos del Reino Unido y excelentes testimonios nacionales.
    Con estas pobres víctimas y horrores asustaron a todo el planeta.

  10. Te doy la razón en todo Fernando. Muchas gracias por tu información. Y las mascarillas continuamos con ellas en determinados sitios.. éstos son unos asesinos y no hay nadie que los meta mano?. Un abrazote

  11. Horrible el montaje mediático y abducción al mundo. El mayor engaño en la historia de la humanidad al menos que yo conozco y los protocolos asesinos de los médicos. Antes de morir quiero ver a los responsables de este genocidio en la cárcel, muy fuerte que se salten a piola los derechos fundamentales de los seres humanos, claro la ley marítima es lo que tiene. A ver si hay un despertar masivo que ponga todo en su sitio

  12. Todos mis allegados que me echaban en cara la cantidad de muertos por esta plandemia, por sus informantes sanitarios, tan aplaudidos y bailadores de vídeo. Cuanto hemos tenido que aguantar, de suscriptores de la desinformación oficial. Y ahora dejamos que todo fluya, sin reproches y queriendo que las personas construyan un criterio libre de opinión. Y mi pregunta es, será posible?

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