Desinformación y manipulación, las únicas armas para defender a Ayuso de las muertes en las residencias

Un medio ultraconservador tergiversa un informe de Sanidad de marzo de 2020 para intentar exculpar a Ayuso de su nefasta gestión en las residencias

20 de Marzo de 2025
Actualizado el 21 de marzo
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El Debate y su burda manipulación: cómo transformar un documento real en una mentira descarada
Concentración en la puerta del Sur para exigir que las nuevas residencias de mayores sean públicas foto Agustin Millan

El periódico digital El Debate, de corte derechista, ha tenido acceso un documento real, lo ha sacado de contexto y ha manipulado su contenido para fabricar una "noticia" que pretende exonerar a Isabel Díaz Ayuso de su responsabilidad en la catástrofe de las muertes en las residencias de mayores durante la pandemia. En este ejercicio de desinformación, el diario dirigido por Bieito Rubido asegura que el Ministerio de Sanidad, bajo la dirección de Salvador Illa, "prohibió hospitalizar a los ancianos" durante la crisis sanitaria. Un titular tendencioso, diseñado con precisión para generar una narrativa falsa que exima a la presidenta madrileña de los miles de muertos que dejaron su gestión y los protocolos de la vergüenza.

El documento es real, la manipulación también

El informe que utiliza El Debate está fechado el 5 de marzo de 2020, cuando aún no se había decretado ni el estado de alarma ni el mando único y las competencias en las residencias seguían en manos de las comunidades autónomas. Es decir, la gestión de estos centros dependía directamente del gobierno de Ayuso, no del Ministerio de Sanidad.

Pero la trampa del medio no termina ahí. El documento en cuestión nunca dice que se prohíba trasladar a los mayores a los hospitales. Lo que indica es que los residentes con síntomas leves deben permanecer en las residencias, algo lógico en cualquier protocolo sanitario, ya que no todos los enfermos requieren ingreso hospitalario. Este criterio es el mismo que se ha seguido con cualquier enfermedad infecciosa: solo los casos graves requieren hospitalización.

No hay ninguna orden de prohibición de ingresos hospitalarios

Ni en este documento ni en ningún otro del Ministerio de Sanidad se establece que los ancianos con COVID-19 no pudieran ser hospitalizados. El texto habla de la necesidad de mantener a los pacientes leves en las residencias para evitar colapsar los hospitales con casos que podían ser tratados en los propios centros. Pero en ningún punto se menciona que los enfermos graves no debían recibir atención hospitalaria.

Sin embargo, el digital ultraderechista retuerce esta información hasta el extremo, asegurando que se trató de una orden expresa para impedir el traslado de ancianos a los hospitales, cuando lo único que se indicaba era que los residentes sin síntomas graves debían permanecer en sus centros.

La gran mentira: equiparar a enfermos leves con enfermos graves

El objetivo de esta desinformación es evidente: exculpar a Ayuso y cargar toda la responsabilidad en el Ministerio de Sanidad. Pero los hechos desmontan esta burda manipulación. El documento habla de aislar a los enfermos leves en las residencias, una medida preventiva aplicada en todo el mundo. Lo que realmente ocurrió en Madrid es que el Gobierno de Ayuso impuso protocolos internos que sí negaron el traslado de enfermos graves a los hospitales.

Estos protocolos, firmados por su Consejería de Sanidad, establecían criterios que impedían el acceso hospitalario a los mayores con dependencia severa o con determinadas patologías. Esto es lo que provocó la tragedia en Madrid, donde más de 7.000 personas fallecieron en residencias sin recibir atención médica. El Debate pretende ahora tapar esta realidad con una manipulación grotesca.

Un intento burdo de blanquear lo que no se puede blanquear

Si la Comunidad de Madrid no hubiera restringido los traslados hospitalarios, no se estaría hablando de este tema. Si no hubieran firmado protocolos que negaban el acceso a los hospitales a miles de ancianos, el impacto de la pandemia en las residencias es posible que hubiera sido menor. Pero la realidad es tozuda y las pruebas son claras: fue la administración de Ayuso la que dictó normas que impidieron la derivación de miles de enfermos a hospitales, condenándolos a morir en sus residencias sin la atención médica necesaria.

Mientras tanto, la estrategia es evidente: lanzar medias verdades para construir una mentira mayor. Al igual que hace la extrema derecha mundial, utilizan documentos reales para fabricar falsedades, retuercen el lenguaje y omiten los detalles que desmontarían su relato. No es periodismo, es desinformación.

¿Dónde están las pruebas de su acusación?

Si el digital de extrema derechatuviera razón en su afirmación de que Sanidad prohibió hospitalizar a los ancianos, habría un documento claro y rotundo que así lo indicara, como sí es el caso de los protocolos de la vergüenza de Ayuso. En cambio, lo único que existe es un protocolo que establece medidas lógicas de aislamiento para los enfermos leves. Lo demás es una invención interesada.

Mientras tanto, los familiares de las víctimas siguen esperando justicia. Ayuso sigue negando cualquier responsabilidad y su entorno mediático se encarga de fabricar cortinas de humo para que la opinión pública olvide lo que pasó. Pero los datos son incontestables: la Comunidad de Madrid fue la que impidió los traslados hospitalarios, y lo hizo con documentos firmados por su propio gobierno. Nada podrá cambiar esta realidad.

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