Sueños con dientes afilados

18 de Diciembre de 2016
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Con el permiso de Orson Scott Card (Ultimate Iron Man), el escritor de ciencia ficción que mas se ha involucrado en el mundo del cómic ha sido Harlan Ellison. Ha realizado el argumento o el guión de cerca de una decena de historias originales para las editoriales americanas Warren, Marvel y DC; uno de sus últimos trabajos notables en este campo es la novela gráfica 7 Against Chaos, con Paul Chadwick como dibujante. Además de esto, circularán alrededor de una treintena de adaptaciones al cómic de sus relatos cortos y guiones para la TV.

A este último conjunto pertenece La ciudad al borde de la eternidad. El guión original del penúltimo episodio de la primera temporada de la serie original de la serieStar Trek estaba elaborado por Harlan Ellison. Una de las características habituales de esta serie era la de solicitar la colaboración de importantes escritores de ciencia ficción de la época, como Robert Bloch (Psicosis) o Theodore Sturgeon para la realización de algunos de sus episodios. Sin embargo, este guión, con mas de trescientas páginas, fue modificado sustancialmente por ser demasiado largo y costoso, sufriendo diferentes alteraciones y retrasos, lo que acabó degenerando en un enfrentamiento entre el escritor y Gene Roddenberry. Finalmente, el episodio se rodó con la participación de Joan Collins en el papel de Edith Keeler, con un coste superior a lo habitual.

Mientras que el guión del capítulo de la serie fue galardonado con el premio Hugo a la mejor representación dramática de 1968, el libreto original de Ellison ganó ese mismo año el WGA Award al mejor episodio dramático de TV.

Cincuenta años después, Chris Ryall, editor de IDW Publishing, sugirió realizar un cómic basado en la historia original de Harlan Ellison, mucho más extensa y elaborada que la que se pudo ver en la pantalla. Dividido en cinco partes, el resultado cuenta con el entusiasta beneplácito de su autor, que ha escrito un prólogo y un epílogo para dicha adaptación.

El dibujante J.K. Woodward, conocido por su trabajo en la serie de Peter DavidEl ángel caído, realiza un trabajo francamente notable, sobre todo teniendo en cuenta que no incluye ningún efecto digital, hecho extraordinario en un comic-book norteamericano de hoy en día. Se ha ayudado de técnicas muy curiosas. Por ejemplo, para representar el efecto producido por el teletransportador, ha desarrollado una técnica que utiliza un cepillo de dientes eléctrico cargado con pintura acrílica. Algunas ilustraciones que presentan extrañas situaciones se han solucionado de una verdaderamente ingeniosa.

Otro de sus méritos es la recrear de una manera totalmente fidedigna a los protagonistas de la serie, desarrollados en un estilo realista, pero que a la vez está dotado de un aire muy personal. Esto también es válido para la propia Joan Collins o para personajes menos conocidos, como Janice Rand, que está fantástica. Woodward ha incluido al propio Harlan Ellison en un papel pequeño, pero crucial para el desenlace del episodio.

La adaptación contiene también numerosos guiños a la obra de Ellison y al episodio de TV. Su relación exhaustiva se describe en las páginas finales del libro. Se incluyen también las cinco portadas de los comic-books originales, obra de Paul Shipper, así como las cinco contraportadas correspondientes, dibujadas en un en precioso estilo retro por Juan Ortiz, ilustraciones que merecen una atención especial.

Existe un precioso libro, Star Trek: The Art of Juan Ortiz (Titan Books, 2013) que contiene un póster (37 cm.) por cada episodio de la serie original, dibujado en ese estilo retro muy de los años sesenta. Ni que decir tiene que este libro, tanto como La ciudad al borde de la eternidad serían un regalo inolvidable y original para algún amigo o familiar al que le guste la serie.

Esta reseña tiene también su lado triste. Es prácticamente imposible adquirir un libro de Harlan Ellison en castellano. Ni en papel, ni en versión digital. El único que existe se publicó en 1976 por Star Books:No tengo boca y debo gritar, uno de sus relatos mas celebrados, acompañado de otros ocho, varios de ellos ganadores de diferentes ediciones de los premios Hugo y Nebula.

¿Sabíais que en No tengo boca y debo gritar (I Have No Mouth and I Must Scream, 1967) se cuenta como una computadora militar toma consciencia de sí misma y decide acabar con la humanidad? Ellison demandó a la productora de Terminator por plagio. Skynet nació en este relato.

Los relatos de Ellison ha habido que leerlos en revistas y colecciones de cuentos cortos, razón por la cual ahora no se pueden encontrar nada mas que en el mercado de segunda mano. Martínez Roca publicó en 1983 los tres tomos de Visiones peligrosas (1967), una antología de relatos breves realizados por diferentes escritores que obtuvo multitud de premios y donde Ellison hizo las labores de editor. A pesar de ser una obra absolutamente recomendable, sólo contiene un cuento suyo. Existe otra edición similar de la misma realizada por Orbis que data de 1986.

Existe un interesante documental sobre la vida y la retorcida personalidad de Harlan Ellison, Dreams With Sharp Teeth, (dirigido por Erik Nelson, 2008, no existe versión en castellano) donde Neil Gaiman y el fallecido actor Robin Williams, gran amigo suyo, juegan un papel destacado. Es tan excéntrico que su residencia en Sherman Oaks, cerca de Los Angeles, a la que denomina The Lost Aztec Temple of Mars, con cerca de 81 hectáreas, es uno de los mayores y mas exóticos templos del coleccionismo que se pueda imaginar. Paul Chadwick, a quien hemos mencionado con anterioridad, nos presenta su particular visión de dicha mansión en El secreto de Byrdland(historia que se puedo leer en el tercer tomo de la serie Concrete,Una criatura frágil, publicada en España por Norma Editorial).

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