Por fin tenemos con nosotros Assassin’s Creed Shadows. La nueva entrega de la icónica saga de Ubisoft llega tras un último retraso de un mes y llevándonos a un periodo y un país que era muy esperado por todos los fanáticos: Al Japón del siglo XVI. Un juego que tras Mirage y un vistazo al origen de todo, nos hace visitar una ubicación que, desde hace unos años, es bastante recurrente en los videojuegos.
Y hemos de decir que este Shadows encuentra en el Japón feudal de señores de la guerra un escenario perfecto para una historia de venganzas. Es cierto que en algunos puntos de la historia no encajaban muy bien los asesinos, véase el Estados Unidos de la Guerra de la Independencia o como piratas. Sin embargo en la época a la que nos traslada este juego le sienta perfectamente.
Assassin’s Creed Shadows es un juego continuista con Origins, Oddyssey o Valhalla. Sin embargo, ha cogido cosas que se vieron en Mirage y las ha incluido en la fórmula. En cuanto a historia nos encontramos en el Japón de alrededor de 1580. En plena conquista de Nobunaga de la región de Iga, región icónica por los Shinobi que allí había y que tuvieron que huir. Naoe es una de esas aprendices de Ninja que tienen que empezar de nuevo con un motivo de Venganza.
Shadows retoma personajes carismáticos
Por otra parte tenemos a Yasuke, Yasuke en Shadows es un esclavo portugués que llega con los Jesuitas como guardaespaldas. Nuestros vecinos van a Japón a evangelizar pero topan con Nobunaga, quien propone que los cristianos paseen libremente por sus territorios a cambio de que el hombre de raza negra entre a formar parte de su ejército. Aunque más que proposición, es una imposición, ya que de otra manera, hubieran acabado mal.
Tenemos referencias en todo momento a la cultura profunda nipona y a hechos históricos y personajes reales con los que iremos tratando. De hecho el punto de inicio nos ha sido conocido porque particularmente es de lo que trata una de las series más famosas del año pasado: Shogun. La historia nos va narrando las vivencias de Naoe y Yasuke a lo largo de capítulos en este Shadows.
En cuanto a su jugabilidad, son dos personajes completamente opuestos. Por su parte, Naoe es una ninja ágil y que usa el sigilo para hacerse invisible y matar desde las sombras. Tenemos un sistema excelente para poder ver a los enemigos a través de las paredes y señalarlos que sustituye al clásico vista de águila. También podremos ver con el gatillo dónde están los objetos valiosos que nos rodeen.
Dos sistemas de combate diferentes
Naoe es rápida con la espada y mortífera. Podremos ir mejorando sus árboles de habilidad particulares que mejoran la agilidad, la fuerza y nos permiten tener una buena cantidad de armas secretas. En cuanto a parkour, Naoe puede moverse libremente por el escenario, subir paredes y usar su gancho para llegar a lugares lejanos o balancearse por los tejados del Japón Feudal de Shadows.
Por su parte, Yasuke es una mala bestia que destroza a cada enemigo que toca. Es muy satisfactorio jugar con él en combate porque su brutalidad acaba con todo lo que se ponga por delante. Sin embargo, su agilidad está limitada y no es tan divertido como con Naoe el ir explorando para conseguir objetos ocultos o llegar a lugares de Shadows donde no llegamos. Yasuke no usa el sigilo si no que va por la fuerza.
Se nota un rediseño de cómo se juegan las misiones. Tenemos un esquema de los diferentes arcos argumentales y lugares y personajes. Tendremos que seleccionar en él la misión del personaje que queramos hacer e ir a buscarla. El juego nos da la opción de ir guiados pero nosotros en nuestra partida de Shadows preferimos ir sin guía. El juego te da unas pistas de localización y es tu labor el encontrar la siguiente pieza del puzle de la misión en sí.
Muy fiel en la reproducción histórica
Nos costó unos minutos el hacernos con el sistema, pero una vez te acostumbras a él, es sencillo seguir la historia, saber dónde tienes que ir más o menos saber dónde tienes que ir más o menos y avanzar en la narrativa de Shadows. En cuanto a los niveles, también tenemos novedades en el juego. Y es que además de subir cada nivel a base de experiencia, también han introducido la Sabiduría.
Esta sabiduría en el mapa se relaciona con los iconos rojos de Shadows. A cada nuevo lugar que descubramos cabe la opción de poder hacer una misión secundaria: Ya sea encontrar un cofre en una laberíntica cueva, encontrar hojas perdidas en un templo o meditar y hacer una misión del pasado del personaje. Cuando consigamos los puntos requeridos se dará acceso a nuevos niveles en los árboles de maestría de los personajes.
En cuanto a la personalización de Assassin’s Creed Shadows tenemos un amplio abanico de cosas que podemos hacer a nuestro gusto. Por ejemplo nuestra guarida podremos ir construyéndola como nos plazca. También podremos vestir al personaje con piezas visuales de armaduras o armas que ya tengamos. Y podremos ir mejorando todo el equipo y desbloqueando nuevo a medida que avancemos.
Shadows es de los mejores de la saga
A nivel gráfico estamos ante uno de los juegos más bonitos de la saga de Assassin’s Creed. En Shadows está representado de forma magistral una parte del territorio de Japón y nos sentiremos recorriendo las calles de Osaka o los castillos más famosos de la isla en aquella época. Es muy fiel la reproducción y la parte gráfica ayuda mucho. La parte sonora también está a muy alto nivel con doblajes al portugués y japonés, más inmersivo o al español con sincronización labial incluida, que por cierto, es perfecta.
De Assassin’s Creed ya hay muchos juegos en el mercado y nos es difícil hacer un ránking de ellos. Pero creemos que la entrega de Shadows está entre las mejores que ha realizado Ubisoft tanto a nivel jugable como a nivel técnico. Era muy esperada esta época histórica y sin duda la compañía francesa ha cumplido con creces. Sin duda es must have para los amantes de la franquicia y del Japón Feudal.