Francia es el
primer semifinalista de Rusia 2018 al superar en el marcador (0-2), que no en el terreno de juego, a una selección de
Uruguay que no se dio por vencida en ningún momento. Los dos goles galos llegaron en una
jugada a balón parado y en un
error del portero Fernando Muslera, pero el resto del partido no tuvo un dominador claro.

Uruguay realizó un excelente trabajo en defensa que anuló muchas de las acciones de peligro por parte de
Francia, mientras que la selección ‘bleu’ controlaba más el balón pero sin llegar a dormirlo, de tal forma que el tiempo de posesión no fue excesivamente favorable para ellos.Francia
dominó más que su rival durante la primera parte, aunque fueron pocas las oportunidades claras de marcar.
Uruguay realizó una muy buena defensa, bien organizada para bloquear las acciones de peligro de
Mbappé,
Griezmann, y
Giroud. Esto llevó a que se produjeran algunas acciones con cierta dureza, sobre todo hacia los jugadores franceses, aunque sólo hubo una amonestación para cada equipo.Buena muestra de la situación es que la
primera jugada de peligro uruguaya, el primer disparo a portería, no llegó hasta el minuto 35 y fue un chut de
Vecino que detuvo sin problemas
Hugo Lloris.
Griezmann inaugura el marcadorEl
primer gol de Francia llegó cinco minutos después, en el saque de una falta que botó
Antoine Griezmann sobre el área uruguaya, para que
Raphael Varane se anticipase a la defensa y enviase de cabeza al fondo de la portería.
Uruguay adelantó su posición, a raíz del gol en contra, y replicó con un remate de cabeza de
Cáceres –tras el lanzamiento de una falta– que
Lloris consiguió bloquear con su mano en una gran estirada.La selección charrúa continuó intentándolo durante los últimos minutos de la primera parte, con sus líneas adelantadas, lo que le llevó a tener
varias ocasiones de llegar a balón parado, tanto de faltas como de saques de esquina.El partido continuó muy cerrado a la vuelta del descanso, con el juego similar al de los últimos minutos de la primera mitad.
Francia intentaba controlar más el balón y asegurar los pases, mientras
Uruguay adelantaba posiciones en busca del empate.Pero un
error de Fernando Muslera resultó decisivo para el resto del partido. En un contrataque galo,
Antoine Griezmann chutó desde fuera del área hacia la parte alta de la portería charrúa y el guardameta uruguayo vio cómo
sus manos se doblaban al recibir el balón, que acabó en el fondo de su portería (0-2).Parece que
la pelota hizo un extraño, algo de lo que la mayor parte de los porteros de esta Copa del Mundo se han quejado. Hemos podido ver numerosos efectos raros que ha hecho el balón en diferentes partidos, sobre todo en lanzamientos largos.El gol fue
un mazazo para Uruguay que, con más pundonor que efectividad, continuó intentando crear peligro durante la media hora de partido que quedaba. Los charrúas no se resignaron, pero el error de su guardameta había hecho mella en su moral, mientras
Francia trataba de retener el balón el mayor tiempo posible y asegurar los pases, sin renunciar a aumentar la diferencia en el marcador.Al final,
Uruguay vuelve a casa con un buen trabajo realizado en Rusia 2018 y
Francia ha demostrado que es una seria candidata a conseguir el título mundial.[related:galleries:1:{orientation:vertical}]