Banco Santander: 3.800 millones para proyectos petroleros en el Ártico mientras Ana Botín se concienciaba del cambio climático en Groenlandia

30 de Septiembre de 2021
Guardar
Explotacion petroleo Artico

Las compañías petroleras y gasísticas aumentarán su producción en el Ártico en un 20% en los próximos cinco años. Así se recoge en un nuevo informe de la ONG Reclaim Finance que revela que estos 'expansionistas' del Ártico como Gazprom, Total y ConocoPhillips han sido respaldados por más de medio billón de dólares de apoyo de bancos e inversores, a pesar de que muchos tienen compromisos para restringir la financiación de proyectos de combustibles fósiles en la región.

Diario16 ha tenido acceso a dicho informe y las conclusiones son devastadoras, sobre todo para la imagen verde del Santander. Mientras Ana Patricia Botín realizaba su publirreportaje en Groenlandia junto al aventurero Jesús Calleja, la entidad cántabra financiaba proyectos de Shell, Repsol y Total Energies en el Ártico por valor de 3.800 millones de dólares, según se señala en el documento.

En ese programa de televisión, Ana Patricia Botín alardeó de ecologista y activista del cambio climático delante de los icebergs de Groenlandia, pero ocultó que financia empresas generadoras de gases de efecto invernadero y humo negro que causan la lluvia ácida y el cambio climático. El mejor ejemplo de esa hipocresía está en los proyectos que revela el informe de Reclaim Finance en el Ártico o la financiación de extracciones petrolíferas en tierras bituminosas, el sistema más dañino para el medio ambiente que existe.

El informe detalla 314.000 millones en préstamos y suscripción de bancos comerciales a las empresas expansionistas del petróleo y el gas del Ártico entre 2016 y 2020. JPMorgan Chase, nuevamente, fue el mayor culpable 18.600 millones), junto Barclays (13.200 millones), Citigroup (12.200 millones) y BNP Paribas (11.800 millones. Por otro lado, los grandes inversores también están facilitando el auge mortal del petróleo y el gas, con alrededor de 272.000 millones en desarrolladores de fósiles del Ártico. Destacan con BlackRock (28.500 millones), Vanguard (21.600 millones) y Amundi (12.900 millones) a la cabeza.

Los hallazgos se producen pocas semanas después de que el Panel Internacional sobre Cambio Climático advirtiera sobre la aceleración del colapso climático en el Ártico, con temperaturas que aumentan dos veces más rápido que en otros lugares. Por otro lado, la NASA publicará próximamente su estudio anual de la pérdida de hielo marino en el Ártico. Es preocupante que la llamada 'bonanza' del petróleo y el gas del Ártico amenace con consumir el 22% de las emisiones de carbono permitidas, al tiempo que devasta las comunidades locales y la biodiversidad.

El Ártico es una bomba climática que la industria del petróleo y el gas está empeñada activar. Sin embargo, las multinacionales petroleras y gasísticas no son las únicas culpables: los bancos han financiado a estas empresas, burlándose de sus propios compromisos climáticos. Dado que los grandes depredadores del petróleo y el gas no cambiarán de estrategia, empresas como BNP Paribas, BlackRock o JPMorgan Chase están obligadas a seguir las instrucciones de la Agencia Internacional de Energía y cortar el grifo de la financiación y la inversión.

A pesar de los numerosos compromisos de las instituciones financieras (bancos y multinacionales de inversión de Wall Street) de no apoyar la extracción de petróleo y gas en el Ártico, el informe deja al descubierto sus defectos fundamentales de diseño. Por lo tanto, mientras que 20 de los 30 principales bancos que impulsan la expansión en la región ártica tienen las llamadas políticas de restricción ártica, ni uno solo excluye el apoyo a las empresas que desarrollan nuevos proyectos de petróleo y gas en la región . En particular, HSBC y BNP Paribas fueron los principales financiadores de los expansionistas del Ártico en 2020, a pesar de adoptar políticas de exclusión del Ártico desde el principio en comparación con sus pares.

Los autores del informe atribuyen la culpa a políticas muy porosas. Instituciones financieras como AXA y Morgan Stanley han adoptado definiciones muy limitadas del Ártico que permiten una expansión continua, mientras que Goldman Sachs y Crédit Agricole se encuentran entre varios actores financieros que restringen la financiación solo a proyectos petroleros, permitiendo allí el gas fósil, en contra del mandato de la Agencia Internacional de la Energía. 

El panorama es aún peor entre los gigantes de la inversión de Wall Street, ya que solo dos de los 30 principales inversores que respaldan la expansión del petróleo y el gas en el Ártico poseen una política, lo que significa un «punto ciego» en el sector. Mientras tanto, entre las aseguradoras, actores esenciales para la extracción de petróleo y gas en el Ártico, solo 13 de las 46 principales empresas del mundo tienen una política de suscripción del sector del Ártico, y ni siquiera estas políticas logran detener la expansión del petróleo y el gas en la región.

Lo + leído