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El silogismo polaco y el fin de la Unión Europea

José Antonio Zorrilla
José Antonio Zorrilla
Diplomático jubilado. Fue Embajador de España para Georgia y Estados del Caucaso con residencia en Tbilisi. Dirigió también cine que inauguró con "El barranco de Víznar" un cortometraje que ganó el Diploma de Oro del Festival de Moscú cuando J.A. Bardem hizo lo propio con su largometraje El Puente. Siguió un clásico del cine español, El Arreglo. El año 2000 dirigió Los Justos, primer documental en favor de las víctimas del terrorismo de ETA. Militante de Basta Ya, ha escrito varios libros, el último de los cuales es "Historia fantástica de Europa", una crónica contrafactual de Europa, Imperio euroasiático que va desde la victoria de Roncesvalles hasta Marx y Engels, matrimonio al que se debe el sistema económico de tan vasta geografía.
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análisis

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Serví en Polonia en los años del telón de acero. Casi lo primero que le oí a un polaco vinculado a España fue que Polonia, en su encarnación del S. XVI, la Confederación Polaco Lituana, había sido una gran potencia. Tal presencia historicista me sorprendió. Y me sorprendió todavía mas el que la ocupación soviética (rusa) del pais, hubiese respetado el calificativo de República (Rzespopolita), con Ludowa detrás, es decir, Popular, definición que seguía la de la República de Pildsuski, por cierto acabada en dictadura.  Pero me esperaba otra sorpresa no menor. Me apunté a una excursión que organizaba Intourist y fui con un grupo internacional y polaco a dar una vuelta a caballo por lo que hoy Timothy Snyder llama «tierras de sangre». En un momento de pausa me tocó en la vecindad un famoso actor, Daniel Olbritski, héroe de Andrej Wajda. Mientras se entretenía en poner de manos a su caballo, con gran daño para los posteriores de su montura y peligro con los anteriores para mi cara, me contó la siguiente historia apenas unos minutos después de haberme conocido. «Montaba yo hace poco con un General ruso en Ucrania y nuestros caballos al llegar al Dniper se pararon a beber. Bueno, se paró el mio. El del General no quiso. Yo le dije. «Su caballo es ruso,  mi General y seguro que recuerda el pasado de este rio. Fue polaco«. Ya no había duda. La famosa Confederación ocupaba todavía el depósito de las cuestiones pendientes. Contra toda evidencia, por cierto. Me parecía y sigue pareciendo indefendible celebrar una unidad política que le costó al pais desaparecer tres veces.

Llegó la caida de la URSS y el término «Rzespopolita» subsistió. Incluso con mención en la Constitución. Y ya estamos viendo como se desarrollan los acontecimientos. Primero se definen como iliberales, que se lo pregunten a las mujeres, a las que tienen sometidas a un control férreo, de hecho, una de ellas murió como consecuencia de un embarazo no viable. Su nombre es Malgorzata, digamos para respetar su intimidad. El feto murió también. (2020). 

La reconciliación con Rusia, que Alemania manejó de manera ejemplar no formaba parte del nuevo reino. Todos los intentos rusos toparon en hueso. Vino luego la ley del Holocausto. Quien asegure que algún polaco tomó parte en el Holocausto es reo de delito. En fin, la matanza de Jedbawe por lo visto nunca existió. La última iniciativa ha sido pedirle a Alemania tres trillones de euros como compensaciones de guerra. Otra no menor es armarse hasta los dientes. Y sobre todo, defender una Europa esencialmente anti rusa pero también anti germano/francesa, eje al que esperan derrotar con otro eje, el Londres-Washington.

Ya se ve como tales propósitos van realizándose en paralelo a la involución política del pais, siguiendo el ejemplo de Pildsuski. Guerra fuera quiere decir dictadura dentro. No voy a entrar en detalles, es imposible. Pero digamos que el odio no es estratégico. El odio es a la estrategia lo que la bulimia al apetito, no hay manera de satisfacerlo porque lo que se trata de aplacar no es el apetito sino la ansiedad. Como parte de todo este despropósito que prefiere la guerra a la paz, se encuentra la cuestión territorial. Polonia no se conforma con lo que tiene. Dicen los atlantistas profesionales que eso es propaganda rusa y que jamás Polonia alterará las fronteras de Europa. Es una opinión. Por de pronto los títulos de propiedad de las antiguas tierras de Polonia en la Ucrania de hoy siguen siendo válidos para la Rzespopolita. Y cuando yo me preguntaba si efectivamente todo esto podría ser una fantasía pro rusa héte aquí que Foreign Policy publica un artículo del neocon Dalibor Rohac de título revelador. «Ya es hora de volver a la confederación polaco lituana.» (26 Marzo 2023). 

Dos fueron elementos claves en la construcción de la Rzespopolita de Pildsuski, a la que toma como ejemplo la Rzespopolita de hoy. Uno el Entremares, zócalo terrestre que va del Mar Negro al Báltico. Y otro el Prometeismo, alianza de todos los pueblos de Rusia contra Moscú. El primero depende, por supuesto, del renacer de la Confederación, si bien el nazi y amigo de selfies de Victoria Nuland, Oleg Tiajnibok, líder de Svoboda, tiene su propia versión. Un corredor ario para librarnos a los europeos de una mafia esencialmente sionista, movimiento al que da el nombre de Reconquista. En cuanto al Prometeismo, los EEUU, en rigurosa simetría con lo que hicieron en la Guerra Fría, han creado un Foro de Pueblos Libres de Rusia. Imaginen por un momento el panorama. Rusia se «beneficia» del Derecho de Autodeterminación como se lo impusieron a los vencidos en Versalles, causa de la II Guerra Mundial, y todas esas nuevas republiquetas crean unos nuevos Balcanes que se despedazan entre si con gran contento de las multinacionales, libres ya del estorbo de Moscú. Entre tanto, al otro lado del Volga, el odio polaco junto con los nazis ucranianos forman un bloque de ochenta millones de habitantes cuya principal razón de ser es el odio a Rusia. ¿Que futuro sería ese para el Continente? Citemos a Winston Churchill. Primer volumen de sus memorias. «Es un misterio y una tragedia de la historia de Europa que un pueblo capaz de todas las virtudes heroicas, con talento, valientes, encantadores como personas individuales haya cometido repetidamente faltas casi en cualquier aspecto de su vida pública». Recordemos. Polonia formó con Alemania el bloque de Munich para quitarle a Checoslovaquia su extremo oriental, Teschen (800 km cuadrados). Fue la primera en abolir los Tratados de Minorías de la Sociedad de Naciones para poder tratarlas con mano de hierro, lo que le llevó a maltratar a alemanes y ucranianos como si fuesen naciones en guerra. Y todavía peor. Cuando Polonia fue invadida por Alemania y la URSS, su cúpula militar, en manos de General Edward Rydz-Śmigły, ordenó a sus militares defenderse de Alemania pero no de la URSS, y les dirigió hacia Rumania y Hungría. No sabemos como se hubiese desarrollado la II Guerra Mundial si Polonia hubiese respondido a las dos agresiones, pero desde luego de otra manera, visto que tanto Francia como Inglaterra habían prometido entrar en guerra para defender la integridad territorial de la Rzespopolita. 

Y ahora llegamos ya al silogismo polaco. Atentos.

1.- Polonia fue la principal proponente de ir a la guerra de Irak contra el parecer de Francia y Alemania. 

2.- Es consenso universal que Irak es el peor error estratégico de los USA desde 1945.

3.- Por ello ha de ser Polonia quien lidere Europa y no Francia ni Alemania. 

Nunca hago predicciones. Hoy rompo mi costumbre. Si esta locura sigue adelante preveo una cuarta desaparición de Polonia solo que esta vez la UE se irá con ella. Y esperemos que todo quede ahí. 

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3 COMENTARIOS

  1. Excusas, no es español mi lengua materna. No entiendo esta frase : «ordenó a sus militares defenderse de Alemania pero no de la URSS». ¿Tiene el mismo sentido que : «ordenó a sus militares de defenderse contra la URSS, pero no contra Alemania»?

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