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Incitare

Susana Pérez Alonso
Susana Pérez Alonso
Escritora de novelas, poesía y ensayo. Sus obras han sido publicadas en editoriales de prestigio internacional y por reconocidas publicaciones periódicas académicas. Comienza sus trabajos en la humanización del sistema socio sanitario en el año 1982. Funda la Asociación de Usuarios y Pacientes de la Sanidad. Trabajó en la reestructuración del Área de Oncología y Radioterapia del HUC. Participa en numerosos programas de televisión y radio, así como de reuniones científicas internacionales sobre humanización de la sanidad. Graduada Social y Técnica Fiscal IUDE por la Universidad de Oviedo. Procuradora de los Tribunales.
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análisis

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El Éxodo relata las diez plagas bíblicas de Egipto. Cuentan los hechos la Biblia y la Torá. Repito sin cesar que la lectura de los tres grandes libros sagrados es necesaria, incluido, como es evidente, el Corán. Cada día recuerdo esas plagas, desde hace tiempo. Hoy, mi huerta sigue llena del barro color teja. La calima llegó con fuerza y en invierno, cosas insólitas ambas. Jamás en invierno, nunca con tal intensidad. Es inútil pasar la fregona: queda el barro adherido al suelo. Así, que baldeamos, como antiguamente. Hay cosas que no cambian, como baldear, guerrear, engañar o matar…

El 17 de marzo del año 2021, el Presidente de Estados Unidos llamó asesino al Presidente de Rusia. Y añadió que lo pagaría – ser un asesino-.

Parece que el señor Presidente tardó en enterarse de quien y como era Putin. Mentira: sabía perfectamente quien y como era, pero hasta aquel momento no interesaba decirlo en público. Un año después, exactamente un año después, lo ha llamado directamente criminal de guerra.

Supongo que el señor Presidente de los Estados Unidos de América,  pensará lo mismo de muchos sujetos que son Jefes de Estado y a la vez criminales de guerra y hasta sin guerra, pero de momento, esos pueden dormir tranquilos: no tienen nada que quiera el mundo incivilizado en el que vivimos. ¿Recuerdan lo “amigos” que éramos de Gadafi? Terminó medio descuartizado cuando llegó su momento. El momento de intereses que no habían tenido en cuenta que matase, torturase o derribase aviones con pasajeros de todas las nacionalidades. El vuelo de Pan Am derribado, trajo unas curiosas consecuencias que resumidas serían: culpar a unos agentes libios, Tripolí bombardeada por los Estados Unidos, pasados los años Libia indemniza a las familias asesinadas y se levantan las sanciones a ese país. Se derribaron otros aviones, por ejemplo uno de Irán Air, este por Estados Unidos. Jamás se disculparon los estadounidenses. Años después pagaron una indemnización y a día de hoy nadie parece acordarse del asunto. Diría que criminales y asesinos con poder, hay muchos… Muertos también, pero en determinados momentos se hace la vista gorda y no nos matamos. ¿El motivo? No interesa, así de simple y real.       

La película Calígula siempre me pareció estremecedora. Ayer volví a repasarla. En una escena, Calígula empieza a balar cual oveja, y los Senadores, todos a una, balan con él. Y así una tras otra, los Senadores de Roma, ceden ante el loco Emperador. Estaban cómodos, luego, pasado un tiempo, lo asesinan.

El mundo no cambia y las ovejas siguen balando al son que los Emperadores marcan. Ahora toca decir que los malos son los rusos, en general. Toca decir que es normal que “alguien” se empeñase en que debían estar en la OTAN. Y el Presidente ucraniano habla ante Parlamentos de medio mundo. Todo, como es evidente, por video conferencia. Lanza encendidas soflamas y los parlamentarios aplauden enardecidos. Caravanas de salvadores cruzan Europa para traer a ucranianos y ayudarlos. Sin control estatal alguno y las mafias de trata de blancas, de niños o de órganos robados empiezan a funcionar. Hasta la buena voluntad exige un orden, pero no es popular.

Los medios de desinformación nos cuentan lo que es una guerra, como si no lo supiésemos, y cada vez que veo esas imágenes, recuerdo la película Cortina de humo. Cuando veo a una pobre ucraniana saliendo aterrada con un gato en brazos, no puedo evitarlo. Sun Tzu habla mucho del arte de engañar al enemigo, a día de hoy lo vemos en directo: el engaño permanente de unos y otros. Sí, los asesinos son muchos. Sí, los cómplices son numerosos: desde los gobiernos, hasta los ciudadanos que balan, todos balan en una perfecta harmonía mientras mueren ucranianos. Los desinformativos nos explican que la Guerra es cruel, que Rusia emplea técnicas de guerra “medievales” La Sexta Noche, este sábado pasado, lo repitió una y otra vez. Ahora resulta que asediar es medieval. La ESO hace estragos.  El Alcázar de Toledo fue asediado y recordemos como asesinaron al hijo del coronel al mando, Luis Moscardo, eso es la puta guerra, medieval o no. ¿Leningrado? No fue en la Edad Media. Se asedia, se somete a hambre y sed y cuando no pueden más se ataca. ¿Eso es de la Edad Media o es la GUERRA? Es la GUERRA, que no cambia ni cambiará, jamás. Pero Putin usa métodos de la Edad Media según la iletrada presentadora de La Sexta Noche…

Con tanta sanción ¿cómo explicar que no se corten los gaseoductos rusos que abastecen a Europa? Ah, que pasamos frío. Alentamos a Ucrania, que pone los muertos, pero nosotros no debemos ni podemos pasar frío. El señor Presidente del Reino de España no baja el coste de la energía, pasamos frío y necesidad, dice él que es por la Guerra. Miente: hace tiempo que la pobreza energética nos asola, a mi incluida, ya les conté que lavo a mano todo lo que puedo, por el precio de la luz. Y dice él, el Presidente, que no toma medidas inmediatas por culpa de Europa, que no puede. Francia, que ha bajado, creo, un 15% el coste, debe de estar en Oceanía. Ucrania pone los muertos, Rusia también, y nosotros ponemos la miseria que padecemos al servicio de los Cesares de turno.

Dicen, ya nada doy por cierto, que el caballo nombrado Cónsul por Calígula, se llamaba Incitatus. Buen nombre tenía si quería provocar y muy apropiado a día de hoy: 1. tr. Inducir con fuerza a alguien a una acción. La publicidad nos incita al consumo. En este caso, no sería consumo más que del odio y de la guerra.

Esto dicen que lo dijo Orwell, tampoco lo sé, pero se aproxima a la realidad de toda guerra.

En principio, el fin de la guerra es mantener a la sociedad al borde de la hambruna. La guerra la hace el grupo dirigente contra sus propios sujetos y su objetivo no es la victoria, sino mantener la propia estructura social intacta…

Me voy al huerto, prefiero las berzas a determinados humanos, que en el fondo son berzas con patas y venenosos.

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