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La inmigración consecuencia del neoliberalismo

29 de Septiembre de 2023
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valla inmigrantes

La emigración global sigue en aumento. Según Naciones Unidas, en 2020 había alrededor de 281 millones de migrantes internacionales, un aumento de 51 millones desde 2010. Los principales países de destino siguen siendo Estados Unidos, Alemania, Arabia Saudita, Rusia y Reino Unido. Los principales países de origen son India, México, China, Rusia y Siria.

Las causas de la emigración son la falta de trabajo, el hambre,  los conflictos militares, la inestabilidad política y económica, el cambio climático, la búsqueda de oportunidades económicas y la reunificación familiar.

La emigración desde Centroamérica ha aumentado dramáticamente en los últimos años debido a la inestabilidad. Millones buscan llegar a Estados Unidos. Recorren miles de kilómetros caminando sufriendo hambre, maltratos etc. La crisis migratoria entre Bielorrusia y la UE causó tensiones en 2021. Bielorrusia facilitó el cruce de miles de migrantes hacia Polonia y los países bálticos.

La pandemia de COVID-19 interrumpió temporalmente los flujos migratorios globales debido a las restricciones de viaje. Pero la migración se está recuperando. Persisten desafíos en la gobernanza global de la migración y en la protección de los derechos de los migrantes. La cooperación internacional es clave. La migración entre países en desarrollo también es significativa. Por ejemplo, hay mucha migración laboral entre países asiáticos como India, Bangladesh, Indonesia y Tailandia. En América Latina, Venezuela y Nicaragua son grandes países emisores de migrantes en la región.

África tiene patrones complejos de migración intrarregional. Millones emigran dentro del continente buscando seguridad o trabajo. Pero la emigración desde África hacia Europa también continúa, a través de rutas muy peligrosas.

El cambio climático y los desastres naturales están volviéndose una causa importante de desplazamiento de personas. Se prevé que esto aumente en las próximas décadas.

La migración irregular y el tráfico de personas siguen siendo grandes desafíos. Se estima que hay unos 30-40 millones de migrantes irregulares en el mundo. Muchos sufren abusos y explotación. Existen debates sobre la relación entre migración y desarrollo. La remesa de migrantes a sus países es una gran fuente de ingresos, pero también se asocia la fuga de cerebros.

Europa sigue siendo el principal destino de migración. Entre 2015-2016 hubo una crisis migratoria masiva hacia Europa por el Mediterráneo, principalmente desde Siria. Esta crisis ha disminuido, pero Europa aún lidia con la gestión de la migración.

La migración entre países en desarrollo también es significativa. Por ejemplo, hay mucha migración laboral entre países asiáticos como India, Bangladesh, Indonesia y Tailandia. En América Latina, Venezuela y Nicaragua son grandes países emisores de migrantes en la región. África tiene patrones complejos de migración intrarregional. Millones emigran dentro del continente buscando seguridad o trabajo. Pero la emigración desde África hacia Europa también continúa, a través de rutas muy peligrosas.

El cambio climático y los desastres naturales están volviéndose una causa importante de desplazamiento de personas. Se prevé que esto aumente en las próximas décadas. La migración irregular y el tráfico de personas siguen siendo grandes desafíos. Se estima que hay unos 30-40 millones de migrantes irregulares en el mundo, especialmente en EEUU y en España. Muchos sufren abusos y explotación. Existen debates sobre la relación entre migración y desarrollo. La remesa de migrantes a sus países es una gran fuente de ingresos, pero también se asocia la fuga de cerebros.

Muchos países del mundo su primer entrada de dinero son las remesas de dinero de los migrantes este es el caso de Republica Dominicana, Honduras etc.

La Declaración Universal de Derechos Humanos establece que toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. Esto incluye el derecho a migrar.

Los Estados tienen la obligación de proteger los derechos humanos de todas las personas, incluidos los migrantes, independientemente de su estatus legal. Esto incluye proveerles acceso a servicios básicos y un debido proceso legal. La migración beneficia tanto a los países de origen como de destino. Los migrantes contribuyen económica y culturalmente en las sociedades donde se asientan. Las políticas migratorias deben balancear las preocupaciones de seguridad con la obligación de proteger los derechos humanos. Cerrar fronteras no es la respuesta.

En resumen, facilitar una migración segura y ordenada debería ser una prioridad global, ya que esto permite el ejercicio de un derecho humano fundamental. Los Estados tienen la responsabilidad de proteger y respetar este derecho.

El Papa ha pedido constantemente una mayor comprensión y compasión hacia los migrantes y refugiados. Considera que acoger al extranjero es un deber moral y cristiano.

Ha criticado las actitudes y políticas anti-inmigrantes, argumentando que construir muros no resuelve los problemas. En cambio, aboga por abordar las causas profundas de la migración, como la pobreza, la violencia y la crisis climática. Francisco condena la explotación y el abuso de los migrantes, y pide garantizar sus derechos humanos fundamentales. Insta a los católicos y a todas las personas de buena voluntad a que vean a los migrantes como hermanos y hermanas, no como cifras o estadísticas.

Ha elogiado a aquellos países y comunidades que acogen a los refugiados, pidiendo un reparto más equitativo de la responsabilidad.

El Papa aboga por facilitar vías legales y seguras para la migración, en lugar de cerrar fronteras y criminalizar a los migrantes.

El Papa Francisco promueve la cultura del encuentro y la hospitalidad hacia los migrantes, desde una perspectiva humanitaria y ética basada en la doctrina cristiana. Hace un llamado a no ceder al miedo y a trabajar por una sociedad más justa y fraterna.

Recientemente dijo que el Mediterráneo era el cementerio de los inmigrantes. Ya hace unos años en mi visita al Vaticano tuve la oportunidad de hablar con Francisco sobre los inmigrantes, fue en la época en que llegaron centenares de migrantes en Lapedusa. Le agradecí su solidaridad y su preocupación por este colectivo tan vulnerable.

El capitalismo no ha podido resolver los problemas fundamentales de la humanidad: El hambre, la desocupación, la falta de viviendas, la paz. Sus políticas neoliberales multiplican los problemas de los más pobres. Por otro lado necesitan mamo de obra barata y seres humanos esclavos.

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