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Macron anuncia el apocalipsis: “Es el fin de las evidencias, de la democracia y los derechos humanos”

El presidente francés alerta de que “estamos viviendo el fin de la abundancia”, de la “escasez de ciertas materias primas o del agua”

Agustín Millán
Agustín Millánhttp://pompona22.wixsite.com/agustinmillan
Foto periodista especializado en manifestaciones y actos sindicales. Desde 2011 fotografiando la crisis más dura de la historia moderna. Responsable de redes sociales de la Cumbre Social España. Fotógrafo con 5 campañas electorales entre ellas la de Manuela Carmena y la de Enrique Santiago en IU Madrid.
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análisis

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El presidente francésEmmanuel Macron, abrió la caja de Pandora y anunció el apocalipsis. En un mensaje a los franceses y francesas, con un cinismo tan grande que no le cabía dentro de su traje encorbatado y con el aire acondicionado a tope, anunció “estamos viviendo el fin de la abundancia”.

Macron y el apocalipsis

Durante la declaración institucional de este miércoles, antes del primer Consejo de Ministros tras las vacaciones estivales, en un tono desagradable y cínico, afirmó que estamos ante el fin de las evidencias, “de la democracia y los derechos humanos”. Pero fue más allá y en un discurso de extrema derecha, afirmó que “ante los desafíos económicos, energéticos y sociales que aborda el país, ha llegado el fin de la abundancia”.

“Creo que asistimos a una gran convulsión, un cambio radical. En el fondo, lo que estamos viviendo es el fin de la abundancia, de la liquidez sin coste”, sentenció Macron cortando con su convencional optimismo y el lema del “cueste lo que cueste” del que había hecho gala durante la pandemia. Con este discurso, Marine Le Pen estará frotándose las manos y sonriendo.

2011: Los españoles hemos vivido por encima de nuestras posibilidades

Y entonces nos acordamos de las declaraciones del año 2011 cuando el ministro portavoz y de Fomento afirmó: «Los españoles hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y ahora hay que apretarse el cinturón«. Lo dijo rotundo, en una entrevista publicada por el suplemento ‘Mercados’ del diario El Mundo.

Un año después de estas declaraciones y ya con el gobierno de Mariano Rajoy, España y los bancos fueron rescatados con el dinero de todos los españoles.

Después de dos años y medio de encadenar crisis, vemos como el presidente de Francia, afirma que los franceses han vivido por encima de sus posibilidades. Ya no se acuerda de los chalecos amarillos, de la pobreza y las desigualdades de los barrios de los inmigrantes.

Para Macron, la escasez de ciertas materias primas o del agua está sobre la mesa y habrá que tomar medidas al respecto.

Macron: El fin de la democracia, los derechos humanos

“Es también el fin de las evidencias. La democracia, los derechos humanos. Si alguien pensaba que era el destino del orden internacional, los últimos años han hecho saltar por los aires algunas pruebas”, dijo un mes después de reunirse con el príncipe de Arabía Saudí, Mohammed bin Salman, responsable del asesinato del periodista Jamal Khashoggi. Y tras la condena a 34 años de cárcel a Salma al Chehab por defender en Twitter los Derechos Humanos y los derechos de las mujeres.

Guerra en Ucrania

El dirigente francés reflexionó sobre que la guerra en Ucrania “ha traído a Europa el fin de la despreocupación”.

“Ante tales desafíos, no tenemos derecho a esperar, a gobernar sobre la marcha. Debemos proteger nuestro país con ambición, preservar lo que sea necesario y proteger a los que lo necesitarán”, dijo Macron.

Al fin del Consejo de Ministros, el portavoz del Ejecutivo, Olivier Véran, puntualizó algunos de los temas discutidos, donde la consigna parece ser la sobriedad, si bien el Gobierno no quiere imponer restricciones sino apelar a la responsabilidad individual.

Interrogado por la regulación de los vuelos privados, cuando una petición para prohibirlos circula en redes sociales y el Gobierno ha admitido que planea limitarlos, Véran respondió de forma vaga, que “todo el mundo tendrá que hacer esfuerzos”.

“Más que esfuerzos, diría que todos debemos prestar atención”, afirmó. “Ha sido un verano del después del cambio climático, de toma de conciencia total, incluso entre los más escépticos”.

Aunque a decir verdad, el cambio climático no ha hecho nada más que comenzar.

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1 COMENTARIO

  1. Y sin embargo, a algunos nos parece un mal recurso para ocultar la causa de los problemas. La manera en la que desde la revolución conservadora, que desde una crisis anterior se impuso el pensamiento neoliberal que representaron Reagan y Tatcher, estableció la hegemonía que organiza el mundo y cuyo fracaso se viene repitiendo desde 2008, en diferentes formas. Un recurso que de nuevo suena a al misma intento de desplazar la carga sobre los débiles para sostener, en el nombre de la libertad, la democracia y los débiles, las condiciones de la desigualdad que explota en forma recortes, cambio climático, chalecos amarillos, y ahora inflación y falta de recursos.
    La obviedad es que si como muestra, la ciencia viene avisando de la necesidad de otra vía que la del crecimiento sin regeneración porque se cambia el objetivo social por el económico; el bienestar de todos por el goce sin límites de los privilegiados (el aire, el agua, la tierra, los alimentos, la vivienda, la salud, etc.) no es de recibo que nos presenten como una sorpresa lo que hemos llegado a asimilar como natural por habito. Ayer, estaba Trump, y en nuestro seno esta la ultraderecha, proponiendo soluciones que nada tienen que ver con medidas que no se pueden acabar en el esfuerzo del ahorro de las masas sin tocar un ápice, como si fuese otro mundo, la estructura de los mercados en cuyo cambio se asienta la diferencia y la impotencia de los Estados.
    No cuesta un “chavo” más la producción la de materias primas energéticas aunque, como en el gas, algunas, su precio se ha multiplicado por 10, adelantando la inflación y rellenando no solo los bolsillos del los especuladores sino completando los del invasor, mientras la atención solo se fija en la necesidad de resolver el problema sobre las costillas de los de siempre. Que más da si vendiendo la mitad ganan el doble: el mismo soniquete del antecesor en el mismo gobierno, con aquello de la reforma del capitalismo, que en realidad solo está a la búsqueda de repetir lo que tan buenos resultados les ha dado.
    ¡Error! Lo que hay que cambiar, además de ahorrar, es la causa de las condiciones que llevan a tal necesidad. Como en las revoluciones nada cambia si en ella no se cambian las condiciones que la exigen. No se puede cambiar nada si quienes dirige el cambio son los mismos que no lo quieren.
    A nosotros ya sabemos lo que nos vuelve a tocar, pero ¿estamos dispuestos a dejar que vuelvan hacer lo mismo de siempre sin que se cambie el sistema que genera el problema?

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