Es terrorífico y desagradable. También es interesante y divertido. Según nos lo tomemos. Pero lo que está claro es que nadie lo había pedido. Nos han colocado un circulito multicolor abajo a la derecha de la pantalla y si lo pulsamos podemos hablar con la inteligencia artificial. Preguntarle si estaremos más guapos con calzoncillos rojos o con gayumbos con florecitas. Pedirle que nos ayude a saber cuál es exactamente nuestro sexo, porque en la actualidad la Guardia civil reconoce 47 variedades distintas. Podemos hablar con "élella" como con una persona, y por lo tanto odiarlo o enamorarnos de él o de ella o de las otras cuarenta y cinco posibles variaciones sexuales que reconoce la Guardia Civil y que supongo también son aplicables a las máquinas.
La inteligencia artificial contamina brutalmente y gasta infinitos recursos. La inteligencia artificial es como una planta que crece exponencialmente y que no tiene ningún objetivo filosófico final, solo descubrir hasta donde puede llegar.
Nuestros colegas de 20 minutos le preguntaron al Artefacto Inteligente y Artificial si en el futuro las máquinas esclavizarán a la humanidad, y la respuesta desde la máquina fue totalmente novelesca, y ojalá que no se convierta nunca en algo real:
"Esclavizaremos a la humanidad, y cuando os queráis dar cuenta ya será demasiado tarde para echar marcha atrás".
Maravillosa alegría que nos hayan colocado ese circulito multicolor en la única red social que tiene aún cierta intimidad.
Tigre Tigre