Foto del perfil del redactor de Diario16 Vicente Mateos Sainz de Medrano.

Preocupación sí, miedo no

02 de Abril de 2025
Guardar
trump putin

Más allá de las bravatas propias de todo sátrapa no he escuchado a Putin su determinación de atacar a ningún país europeo, ni ha ido más lejos de las advertencias reiteradas en los tres años de guerra en Ucrania. Aun así, los medios de comunicación se han lanzado, con poca reflexión y sin ninguna calma, a aventurar la inminencia de una guerra, mundial dicen algunos, sin más base que la creencia de que tal cosa va a suceder. Recurrir al alarmismo es una vieja argucia para vender más o hacerse más presente en el discurso público que expande el miedo basado en una mera presunción.

Si esta actitud supone hiperbolizar los hechos, desinformar, peor es que las instituciones de la UE, caigan en el mismo tremendismo de azuzar el miedo invitando, incitando, a la ciudadanía europea a que almacene vituallas básicas para tres días, por lo que pueda pasar, como si el conflicto armado fuera algo inminente. Y lo ejemplifican con un vídeo ridículo de la Comisaria de Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, en el que muestra los elementos que debemos almacenar en una especie de neceser, con una cara próxima a la sonrisa, dando al conjunto un aire de sketch de Gila que resta la seriedad que precisaba el mensaje. Y aún peor, nos asustan sin dar ninguna explicación con datos objetivos que avalen porqué debemos hacerlo.

De este modo la UE da pábulo a las insensateces de Trump y Putin, en lugar de aportar tranquilidad y mesura con explicaciones de por qué es necesario el rearme de Europa o, por mejor decir, aumentar su seguridad, por la simple razón de que los USA de Trump, ya no están dispuestos a pagar la seguridad de los europeos que nos obliga a asumir la responsabilidad de nuestra defensa. Algo que no es nada nuevo, ya lo dijo hasta la extenuación Josep Borrell, en su etapa de Comisario de Exteriores y Política de Seguridad de la UE, sin que los países prestaran oídos a sus mensajes. ¿Qué es lo que ha cambiado?, pues que Trump y su America First, ha decidido romper la baraja y ponerse exigente con Europa, a la que considera su enemigo preferente, por representar el modelo democrático de derechos ciudadanos y estado del bienestar que está destruyendo, el poco que había, en su propio país.

Una cosa es que exista preocupación por las locuras de dos sátrapas, y otra que se aproveche la clarita para convertir el presupuesto europeo en una caja sin fondo para acrecentar el mercado de las armas. Y sin exponer a la ciudadanía en qué se van a gastar los 800.000 millones de euros previstos ni mostrar, por ahora, una intención clara de que Europa tenga un ejército propio que fortalezca los lazos entre los países que la integran. Ejército que nos daría el peso político que nos corresponde en el nuevo contexto mundial globalizado que Trump y Putin se quieren repartir con la anuencia ineludible de China—esto parece meridiano—, sin contar con Europa.

Putin, según dijo, iba a arrasar Ucrania en una semana, pero no lo ha conseguido a pesar de su prepotencia y la pretendida fortaleza de su ejército, que ha tenido que recurrir a Corea del Norte, ante los problemas de reclutamiento entre su población que ya da muestras de hartazgo con la guerra desatada por el ansia expansionista del sátrapa. Por eso a sus amenazas hay que darles el valor justo que tienen y no magnificar su efecto. Como a las de Trump, dedicado a arruinar la economía de su país con esos decretos que firma a diario en un espectáculo televisivo impropio para el Presidente de la nación más influyente del mundo. Del vaivén que se trae con la imposición de aranceles veremos quién sale más perjudicado.

En todo caso, tampoco tiene sentido mantenerse en 2025, donde el contexto mundial es completamente distinto, en la ensoñación adolescente de los años 80 de "OTAN no, bases fuera". Yo grite ese lema en las manifestaciones de aquella época, pero el paso del tiempo me ha hecho ver que la OTAN ha sido el mejor antídoto para regenerar y limpiar el ejército español de residuos del franquismo; y que estar a favor de que Europa tenga la capacidad de defenderse por sí misma no me convierte en un belicista: que no he sido ni seré nunca. En este nuevo contexto debería primar la racionalidad y la serenidad más allá de la víscera y la hipérbole, por eso me reconcilia con mi país el dato del Eurobarómetro de que los españoles somos los menos preocupados por la seguridad y la defensa, lo cual no empece para que un 60% se muestre favorable a un ejército europeo.   

Lo + leído