Afectada y rodeada por los suyos, Inés Arrimadas ha comparecido ante los medios, tras una intensa y eterna reunión de la Ejecutiva, para dejar claro que se mantiene al frente de Ciudadanos y que "nosotros no tenemos enemigos" y así se muestra dispuesta a que el gobierno de coalición entre Cs y PP continúe en Andalucía y en Castilla y León.
Así se desvanecen las esperanzas del PSOE de Luis Tudanca de que pueda prosperar la moción de censura de Castilla y León. Salvo que ocurriera, como en Murcia, y algún tránsfuga de Ciudadanos votara a favor de mandar a Mañueco a la oposición.
Defiende Arrimadas que ha sido un partido de política útil y coherente. Tender puentes, para la presidenta de Cs, "en esta España que está dividida en bandos". Afirma también que "hemos tenido importantes aciertos y también hemos cometido errores", "pero siempre queriendo hacer lo mejor para España".
Murcia
Ha querido explicar Arrimadas en su intervención por qué su partido decidió apoyar la moción de censura: "Nosotros somos muy buenos socios, pero muy malos cómplices". Así reconoce que "lamento que no hayamos sabido trasladado a los españoles la situación tan grave que estaba sucediendo en Murcia".
"No tapamos la corrupción, ni los delitos, tendemos puentes, mientras otros trabajan para dividir", afirma en clara alusión al Gobierno del PP de Murcia.
Insiste además en que " proponemos grandes acuerdos de Estado frente a los que sólo quieren repartirse el estado", afirma Arrimadas.
A su juicio, "somos incómodos porque somos el único partido liberal limpio de España".
Reconoce la Operación del PP deintentar acabar con Ciudadanos."Nosotros no tenemos otro partido como enemigo. No tenemos la intención e que los españoles que voten a otros partidos dejen de hacerlo".