Sánchez echa a Iván Redondo

10 de Julio de 2021
Actualizado el 02 de julio de 2024
Guardar
Ivan Redondo Moncloa

Desde hace semanas se ha especulado mucho con los nombres que entrarían o saldrían tras la crisis de gobierno que Sánchez estaba preparando. Se ha llegado a decir que esa remodelación estaba siendo diseñada por el presidente e Iván Redondo. Sin embargo, la sorpresa ha saltado cuando se ha anunciado que el actual camarlengo monclovita salía de la estructura del Ejecutivo.

Para entender esta decisión de Sánchez hay que tener en cuenta muchos factores. Por un lado, está la capacidad de «supervivencia» del actual presidente, una facultad que ha logrado gracias a que, a lo largo de su trayectoria, Sánchez no ha tenido jamás en cuenta las lealtades o lo que las personas hayan hecho para él en el pasado. El actual presidente sólo sabe mirar hacia un futuro en el que sólo él es el protagonista. Una especie de Dorian Grey del siglo XXI.

Por esa misma razón, Sánchez se ha dado cuenta de que Iván Redondo ya le estaba suponiendo un lastre, tanto a nivel interno del PSOE, como en el propio gobierno. Pedro Sánchez hará lo que sea por perpetuarse en la Moncloa y se quitará de en medio a cualquiera que se haya convertido en una rémora para sus fines. Por eso, Redondo sale porque ha hecho mucho mal en el planteamiento de estrategias de gobierno y Sánchez no quiere que le supongan un ancla de cara a los dos años que restan de legislatura.

Además, Redondo quedó muy marcado con la estrategia de las mociones de censura en Murcia y Castilla y León que supusieron fracasos para el PSOE y dieron poder absoluto al Partido Popular en Madrid junto a sus asociados de Vox. Esa planificación, que en un Power Point queda muy bien, debilitó a Sánchez y eso el presidente no lo perdona. Xavier García Albiol, que sufrió a Redondo hace años, afirmó en una cena privada que el donostiarra era uno de los mejores para hacer que un político alcanzara el poder, pero un verdadero desastre en la gestión de gobierno. Sánchez se ha dado cuenta de eso y su espíritu de «supervivencia» le ha llevado a tomar una decisión sorprendente.

La pregunta que surge ahora es la siguiente: ¿qué pasará con el equipo de Redondo? ¿Qué sucederá con todos aquellos a los que el donostiarra controlaba tanto en Moncloa como en Ferraz? ¿Qué ocurrirá con Santos Cerdán y Francisco Salazar, dos hombres sin apenas trayectoria política, con escasos fundamentos ideológicos? Teóricamente, el nuevo jefe de Gabinete, Óscar López, tendrá que llevar a un nuevo equipo y Sánchez sabe que sólo será posible el éxito en estos dos años de legislatura si los perfiles bajos, como el de Salazar y Cerdán, dejan paso a verdaderos profesionales de la política que conozcan, no sólo el marketing, sino el planteamiento de estrategias basadas en el respeto absoluto de lo ideológico.

Lo + leído