Sánchez no deroga la Reforma Laboral y provoca que los jubilados de Endesa pierdan sus derechos

24 de Julio de 2021
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Sanchez Wall Street

Una sentencia del Tribunal Supremo ha ratificado la decisión adoptada por Endesa de dejar sin efecto los beneficios sociales del personal jubilado y prejubilado, en base a la Reforma Laboral de Mariano Rajoy y ha confirmado la sentencia de la Audiencia Nacional de 2019.

Esta sentencia afecta al personal pasivo de Endesa, a quienes la dirección ya les retiró sus derechos en 2019. Por lo tanto, no afecta al personal en activo.

El fallo del Supremo confirma la sentencia de la Audiencia Nacional de 2019 por la que, debido a la pérdida de ultraactividad del IV Convenio que estableció la Reforma Laboral de 2012, y cuya derogación es de una importancia estratégica, a los activos se les contractualizaron sus condiciones laborales, pero a los pasivos no. Al carecer el colectivo de pasivos de contrato en vigor, perdieron sus derechos.

Por otro lado, la sentencia no afecta a la impugnación del V convenio colectivo, acción que sigue su curso. Se trata de objetos procesales distintos, tal y como reconoce el propio presidente del tribunal de la Audiencia Nacional.

División sindical

CCOO considera que el pacto entre UGT y Endesa ha contribuido al resultado desfavorable de la misma, hecho que se recoge en la sentencia.

Por esta razón, desde CCOO expresan el rechazo a la posición negociadora de UGT en todo el proceso que, según el sindicato, ha tratado de eludir su responsabilidad y ha continuado su actitud en la introducción "de forma malintencionada, de elementos falsos que buscan confundir a la plantilla", afirma CCOO en una nota de prensa.

"Era en la negociación del V Convenio Marco donde correspondía mantener los derechos de toda la plantilla, como había ocurrido en los convenios anteriores y seguir presionando en vez de rendirse dejando la solución en manos de un arbitraje, que no fue refrendado por la plantilla", señala CCOO.

Ni las plantillas ni los sindicatos pueden ceder ante las presiones de las empresas. Es decir, las graves consecuencias de esta sentencia son un aviso de la importancia de la lucha para mantener los derechos que se tienen y tratar de mejorarlos.

Pasividad del Gobierno de Pedro Sánchez

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmó en un tuit publicado el pasado 1 de mayo que «no habrá recuperación si no llega a las trabajadoras y trabajadores de nuestro país. Hoy escuchamos sus reivindicaciones con la mirada puesta en acabar con la precariedad y la desigualdad. Tenemos que salir de esta crisis con empleos dignos, estables y transformadores».

El hecho de que no se haya derogado aún la Reforma Laboral de Mariano Rajoy está teniendo consecuencias muy graves para la clase trabajadora a la que, teóricamente, el Gobierno de Sánchez está obligado a defender.

Mientras la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, lleva prácticamente desde el primer día defendiendo la derogación de la legislación laboral más dañina para los trabajadores, Sánchez sigue cediendo al sector neoliberal y defensor de los intereses empresariales liderado por Nadia Calviño.

Esto supone un incumplimiento absoluto de los acuerdos firmados para la coalición de gobierno.

El punto 1.3 de dicho pacto, firmado por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, afirma lo siguiente:

Las grandes empresas se benefician de la inacción de Sánchez

El mantenimiento de la vigencia de la Reforma Laboral de Mariano Rajoy ha provocado, además de la pérdida de derechos de los jubilados y prejubilados de Endesa, está provocando un verdadero desastre para el empleo en los sectores donde operan las grandes empresas, sobre todo en el financiero.

En los últimos meses España se vio sacudida por el anuncio de varias entidades bancarias de acometer expedientes de regulación de empleo que destruirán decenas de miles de puestos de trabajo. Los resultados del primer trimestre mostraron los bancos que están despidiendo a decenas de miles de trabajadores obtuvieron miles de millones de euros de beneficios, no de facturación, sino de beneficios.

En concreto, Banco Santander, con un ERE en marcha en el que se despedirá o reubicará a más de 5.000 empleados y empleadas ha comunicado unos beneficios de 1.608 millones de eurosBBVA, por su parte, reducirá su plantilla en 2.935 trabajadores y trabajadoras y ha comunicado unos resultados del primer trimestre de 2021 de 1.210 millones de euros. Por su parte, CaixaBank, que ha anunciado el mayor ERE de la historia con 6.452 despidos, presentará resultados trimestrales el próximo 6 de mayo y se espera que las cifras sean de récord.

El hecho de que estas grandes corporaciones tengan la capacidad de despedir a tanta gente a pesar de estar dando beneficios es posible gracias a la reforma laboral de 2012, la que todavía no ha derogado Pedro Sánchez.

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