Nueva muestra de la «rebeldía antisistema» de Donald Trump, valga el sarcasmo. El tipo que afirmó que llegaba el poder para acabar con el sistema, no hace sino dar muestras de que trabaja para los poderes económicos, financieros y empresariales. Y no se esconde. Eso sí, mientras tanto, su fiesta la pagan los trabajadores que, al final, serán los grandes estafados.
En concreto, Trump señalado planes para cuestionar el derecho de cualquier país a gravar a las corporaciones multinacionales estadounidenses y está amenazando con tomar contramedidas contra los países que, en efecto, no cedan su soberanía fiscal sobre estas grandes empresas que operan dentro de sus propias fronteras.
Según consta en un memorando presidencial, Trump señaló que planea hacer que la política fiscal de Estados Unidos vuelva a ser como antes de la Sociedad de Naciones, es decir, a una época en la que las empresas solo podían ser gravadas por el poder imperial del que provenían, independientemente de dónde ganaran dinero.
Trump también ordenó al Tesoro de Estados Unidos que preparara «medidas de protección» contra cualquier país que aplique normas fiscales que la nueva administración estadounidense considere que ejercen un impacto «extraterritorial» o «desproporcionado» sobre las multinacionales con sede en Estados Unidos, lo que significa que todos los países miembros de la OCDE y muchos otros están ahora bajo amenaza.
En efecto, esto supondrá que los países cedan su soberanía fiscal sobre las multinacionales que operan dentro de sus propias fronteras, o se enfrenten a serias contramedidas.
Trump, presionado por muchos de los multimillonarios que le financiaron o que le acompañaron a su toma de posesión, pretende matar la propuesta de la OCDE de una tasa impositiva mínima global, negociada durante mucho tiempo, al confirmar que Estados Unidos no participará.
Pero la amenaza adicional en el memorando indica que Estados Unidos se está preparando para considerar ilegítimo el orden impositivo internacional construido durante el siglo pasado, incluidas muchas de las normas fiscales internacionales actuales, lo que convierte a prácticamente todos los países en objetivos potenciales de las medidas punitivas de Estados Unidos.
Desde 2013, el eje central de las reformas tributarias internacionales ha sido lograr una mejor alineación entre la ubicación de la actividad económica real de las empresas multinacionales y el lugar donde declaran sus ganancias a efectos fiscales.
El memorándum de Trump pone en duda cualquier medida que busque asegurar que los beneficios se declaren donde se desarrolla la actividad, al menos si la multinacional es de Estados Unidos y, por supuesto, si las ganancias se trasladan allí. De este modo, la administración estadounidense está poniendo en tela de juicio el derecho de cualquier país a gravar a una multinacional de los Estados Unidos, incluso se está ubicada y hace negocios en otros países.
La medida de Estados Unidos confirma las advertencias de los expertos fiscales y activistas de que la OCDE es incapaz de defender la soberanía fiscal de los países frente a la agresión estadounidense. Sólo el convenio fiscal de la ONU, cuyas negociaciones formales comienzan este año, podría proteger la libertad de los países para gravar a las corporaciones multinacionales que hacen negocios dentro de sus fronteras.
Trump no sólo ha acabado con las débiles reformas fiscales de la OCDE, sino que está amenazando efectivamente con desechar todo lo construido durante el último siglo y llevar al mundo de nuevo a las políticas fiscales de la era de los piratas y los corsarios.
Desde 2013, las reformas internacionales se han centrado en limitar la capacidad de las empresas multinacionales de trasladar sus beneficios imponibles fuera de los lugares en los que realmente hacen negocios y ganan dinero. Algunos de los grandes magnates estadounidenses pueden haber esperado que Trump les ahorrara dinero al impedir reformas tributarias efectivas, pero deberían tener cuidado con lo que desean: esta medida imprudente elevará la incertidumbre fiscal a niveles sin precedentes.
Pueden consultar el memorando de Trump pulsando AQUÍ