Negacionistas de todo tipo, terraplanistas, antivacunas, supremacistas blancos, racistas, ultraliberales, neonazis, qnonianos y personajes cualquier tipo de pelaje que sea repudiable conforman el movimiento radical Make America Great Again (MAGA) con el que Donald Trump ha invadido al Partido Republicano y con los que pretende asaltar la democracia para convertirla en una autarquía de carácter plutocrático.
Mientras los republicanos de MAGA del Congreso de los Estados intentan mostrarse evasivos al hablar de cómo piensan financiar la gran estafa fiscal de Donald Trump, los hechos son los hechos: el plan, publicado por Diario16+, traiciona a las clase medias y trabajadoras al recortar Medicaid para poder pagar las enormes exenciones impositivas a donantes multimillonarios.
El plan de Trump y MAGA plan atacará programas federales de los que dependen más de 100 millones de estadounidenses y aumentará sus gastos, todo para pagar recortes impositivos para los ultrarricos.
La magnitud de la traición de Trump y de la secta MAGA se puede comprobar en los mayores costes que las clases medias y trabajadoras tendrán que afrontar para cuidar su salud. Poner fin a las primas de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA, por sus siglas en inglés), tal y como pretenden los fanáticos trumpistas aumentará los gastos para la gran mayoría de los estadounidenses y hará que casi 4 millones de familias pierdan su atención médica anualmente. Tanto los planes de MAGA como del Comité de Presupuesto de la Cámara de Representantes aumentarían en última instancia las primas al poner fin a los créditos fiscales establecidos en 2021, lo que incrementará los precios de los seguros hasta en un 300%. Bueno, quien pierda su asistencia médica podrá acudir al ejército de chamanes de RFK Jr.
Las propuestas actuales de la secta MAGA para recortar Medicaid llevará a que nueve estados con leyes de activación eliminen automáticamente los planes si la financiación federal cae por debajo del 90%, lo que afectará al menos a tres millones de adultos. Todo un ejemplo de patriotismo. Por cierto, de eso Trump no habló en su campaña financiada por Elon Musk y un ejército de multimillonarios que, por unas migajas de financiación, conseguirán ingresos miles de millones de dólares.
Por otro lado, las propuestas presupuestarias anteriores de Donald Trump buscaron recortar la vital asistencia habitacional eliminando el 10% de la financiación de los bonos de elección de vivienda, mientras que la legislación del Congreso omitió los acuerdos bipartidistas establecidos durante los debates sobre el techo de la deuda federal de 2023.
Hay que tener en cuenta que el entorno de Trump es «muy familiar», no se puede olvidar cómo su yerno, Jared Kushner, tiene un imperio inmobiliario que se ha lucrado con los desahucios de familias vulnerables, además de utilizar tácticas de tortura psicológica contra sus inquilinos y de violar las leyes a la hora de no disponer de cédulas de habitabilidad de los edificios donde tiene apartamentos de alquiler en Manhattan. Por tanto, esos recortes a la vivienda social benefician a su propia familia, lo que supone un verdadero conflicto de intereses.
Lo más cruel de la secta de MAGA y de su gurú Donald Trump son sus proyectos para suprimir los planes de asistencia alimentaria del que se benefician las familias más vulnerables o con los que pueden tener una comida caliente al día los niños pobres. Con eso suplirán una parte de los miles de millones que costarán los recortes de impuestos para multimillonarios y grandes empresas.
Los presupuestos de Trump y de la secta de fanáticos MAGA es un regalo a los donantes multimillonarios de Trump, pagado por los estadounidenses de clase media y trabajadora que ya están sintiendo la presión de los altos precios. El proyecto presupuestario presentado en el Congreso es la certificación de que los multimillonarios, las grandes empresas y los intereses especiales no solo merecen una reducción de impuestos, sino que la deben pagar los trabajadores. En pocas palabras: los planes de Trump son una traición a la promesa que todos los republicanos hicieron hace solo unos meses para, evidentemente, captar votos.