Cuando dirigir un equipo de investigación científica requiere nivel de Premio Nobel para una mujer

03 de Abril de 2024
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La mujer en la ciencia es una realidad constatada desde hace más de un siglo en las sociedades más avanzadas desde que Marie Curie demostró con la consecución de dos Premios Nobel que era posible llegar a romper cualquier techo de cristal en este apartado de la sociedad. Nunca lo tuvo fácil, todo lo contrario, ya que se vio obligada a despuntar aún mucho más que cualquier colega científico para poder ser una impar científica a nivel mundial. También tuvo esta misma percepción la prestigiosa y mediática viróloga Margarita del Val, uno de los rostros más conocidos de la ciencia en España durante la pasada pandemia del covid 19, que este miércoles ha participado junto a la escritora, divulgadora y catedrática de Química Inorgánica Adela Muñoz en la segunda jornada del encuentro El poder de las mujeres, organizado por la Fundación Cajasol en Sevilla, inaugurado este martes por la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo.

Bajo el título ‘La ciencia ya no es cosa de hombres’, ambas científicas han desgranado los no pocos y complejos escollos que han tenido que superar durante su formación y proyección profesional en el mundo de la ciencia para despuntar en sus respectivos terrenos profesionales. Del Val ha recordado cómo, al igual que el ejemplo anterior de Curie, ella comprobó, durante su formación como viróloga en Alemania, que “había que tener el nivel de una Premio Nobel para ser directora de un equipo de investigación”, ya que la única científica que había en este grupo de hombres fue la que finalmente logró la mayor distinción profesional para cualquier investigador.

Adela Muñoz, divulgadora científica y catedrática de Química inorgánica: “Fuimos ingenuas pensando que no había discriminación por sexo en la ciencia como en otros aspectos de la sociedad”

Adela Muñoz ha subrayado que “el 40 % de los investigadores somos mujeres en España y en otros países europeos está actualmente en el 30% aproximadamente”. Del Val sufrió una desagradable sorpresa cuando en el desarrollo de su formación científica en Alemania comprobó que “no era fácil hacer una carrera como científica”. De hecho, renunció y regresó a España, donde constató que, para sorpresa de muchos, “era menos difícil que en otros países europeos ser jefa de grupo como mujer para llevar a cabo una investigación científica”. Esta misma impresión es corroborada por Muñoz, quien reconoce: “Fuimos ingenuas pensando que no había discriminación por sexo en la ciencia como en otros aspectos de la sociedad”.

Las científicas y divulgadoras Adela Muñoz (izquierda) y Margarita del Val analizaron la situación de las mujeres de ciencias en España.
Las científicas y divulgadoras Adela Muñoz (izquierda) y Margarita del Val analizaron la situación de las mujeres de ciencias en España.

Pese a todo, ambas coinciden en que las mujeres han avanzado “muchísimo”, aunque reconocen que las científicas de su generación han tenido “una carrera relativamente fácil” con respecto a las nuevas generaciones que están llegando ahora a las carreras científicas en la universidad. “Esta generación ha experimentado un retroceso notable”, asevera Adela Muñoz. Del Val apunta en este sentido que este paso atrás se ha notado sobre todo tras la crisis económica de 2008 y la resultante de la pandemia. “¿Pero todavía hay estas diferencias?”, se pregunta asombrada la prestigiosa viróloga, quien tuvo muy claro en su momento que una mujer científica debía dar un paso adelante al frente de la divulgación científica durante la pasada pandemia por el covid. Sin duda, sus aportaciones fueron decisivas para que la población española en general tuviera conciencia de la crisis sanitaria que vivimos y lograra comprender el problema de forma amena y cercana.

El segundo encuentro de mujeres de esta segunda jornada organizada por la Fundación Cajasol ha sido compartido por la fiscal superior de Andalucía, Ceuta y Melilla, Ana Tárrago, y la abogada especialista en derecho deportivo María José López González, directora del departamento jurídico de la Asociación de Futbolistas Españoles, que representa los intereses legales de la jugadora de fútbol Jenni Hermoso en su denuncia por agresión sexual sobre el ex presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales. Ni que decir tiene que, tanto en el terreno de la carrera judicial y fiscal como en la de los derechos de las deportistas, las mujeres lo han tenido mucho peor que las científicas en general para llegar a lograr algunos de las muchas metas que aún quedan por alcanzar para llegar a la consecución de la igualdad real. Tanto es así que Tárrago recuerda que en España “la justicia estaba monopolizada por los hombres, la mujer era invisible” prácticamente hasta la llegada de la democracia. “El gran logro llegó con la Constitución Española y su artículo 14”, detalla la fiscal. Todo ha cambiado radicalmente en los últimos años. El porcentaje de mujeres que llegaban a la carrera judicial en 2004 pasó del 15% al 44%, y hace solo cinco años, en 2019, las mujeres que alcanzan la carrera fiscal ya son más del 60%. “En solo tres décadas ha cambiado todo una barbaridad”, añade Tárrago.

Distinto es aún el retraso en igualdad real que vive el mundo del deporte, como ha evidenciado la abogada de la futbolista campeona del mundo Jenni Hermoso. De hecho, la asociación de futbolistas que representa jurídicamente tiene unas 500 mujeres profesionales afiliadas y el resto de los 15.000 en total son hombres. Otro ejemplo: “El baloncesto femenino no tiene convenio colectivo pese a ser campeonas del mundo”. La conclusión en este sentido parece más que evidente, como subraya López González: “En el ámbito del deporte, tener las mismas oportunidades no es una realidad”. Tajante, clara y concisa, tanto como la experiencia profesional que han expuesto estas cuatro mujeres destacadas en sus respectivos ámbitos de la ciencia y la justicia.

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