La misión de paz de la ONU que patrulla la denominada Línea Azul de separación entre Israel y Líbano recibió el jueves el apoyo unánime del Consejo de Seguridad para prorrogar su mandato hasta el 31 de diciembre del próximo año.
Sin embargo, la resolución estipula que a partir de entonces se iniciará una «reducción y retirada ordenada y segura de su personal» durante un año, en estrecha consulta con el Gobierno libanés.
La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL, según su acrónimo en inglés) fue creada por el Consejo de Seguridad en 1978 para supervisar la retirada de las tropas israelíes del sur del país y, desde entonces, ha desempeñado un papel importante en la vigilancia de la seguridad en el sur del Líbano.
Los «cascos azules» de la misión tienen el mandato de aplicar la resolución 1701, que puso fin a las hostilidades entre las fuerzas israelíes y los militantes de Hezbolá en 2006.
Desde el fin oficial de los combates entre ambas partes el pasado mes de noviembre, que devastaron zonas del sur del Líbano, UNIFIL ha estado apoyando la misión del Ejército nacional (LAF) para establecer el control total del sur, pero Israel sigue manteniendo su presencia en violación de la soberanía libanesa.
Continuación de su función durante la retirada
Durante el período de retirada tras el final del próximo año, la resolución establece que UNIFIL está autorizada a seguir proporcionando seguridad y asistencia al personal de las Naciones Unidas, al tiempo que continúa «manteniendo el conocimiento de la situación» en torno a los puestos avanzados y las bases que tiene desplegadas.
También «contribuirá a la protección de los civiles y a la prestación segura de asistencia humanitaria dirigida por civiles».
Además, la resolución pide al Secretario General que presente, antes del 1 de junio del próximo año, opciones para la futura aplicación de la resolución 1701 con el fin de poner fin de forma permanente a los combates entre Israel y los militantes en el Líbano.
Las negociaciones se prolongaron hasta el último momento esta semana, y el representante permanente de los Estados Unidos dijo en la reunión del jueves que ya era hora de que las fuerzas libanesas asumieran una mayor responsabilidad, sin las fuerzas de paz de las Naciones Unidas.
Francia, país redactor, dirigió las negociaciones sobre el mandato, y su representante dijo a los embajadores que los esfuerzos en curso de UNIFIL eran vitales: «Cualquier retirada prematura podría socavar o incluso debilitar los esfuerzos del Gobierno libanés» en el sur, afirmó.