Los movimientos de ultraderecha y la revolución blanca, una amenaza latente en España

12 de Febrero de 2024
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Analizamos los movimientos de ultraderecha, incluidos los aceleracionistas, los movimientos Incel (célibes involuntarios) y los grupos identitarios, requiere un enfoque detallado dada su complejidad y el impacto que están teniendo en la sociedad contemporánea. Estos grupos, aunque distintos en sus ideologías y objetivos, comparten un rechazo común hacia las estructuras sociales actuales y, en muchos casos, buscan un cambio radical a través de medios violentos. Exploramos sus características, motivaciones y ejemplos de actos terroristas cometidos por lobos solitarios en los últimos años.

La ultraderecha en España

En España, como en muchos otros países, existen grupos identitarios, racistas y ultras que promueven ideologías basadas en la supremacía de ciertas identidades culturales, étnicas o nacionales sobre otras. Estos grupos pueden variar en tamaño, influencia y visibilidad, pero comparten la característica común de oponerse a la multiculturalidad, la inmigración y, en muchos casos, promover discursos xenófobos y racistas.

Los grupos ultras e identitarios en España suelen estar vinculados con la extrema derecha y, en ocasiones, con el hooliganismo futbolístico, donde expresan su ideología a través de violencia en eventos deportivos o manifestaciones. Estos grupos pueden también involucrarse en campañas políticas, manifestaciones públicas y la difusión de su mensaje a través de las redes sociales y otros medios digitales.

En los últimos años, se ha observado un repunte en la actividad de estos grupos, aprovechando el crecimiento de movimientos populistas y de extrema derecha a nivel global. Han sabido utilizar las crisis económicas, el desempleo y los problemas sociales para sembrar división y promover su agenda antiinmigración y anti musulmana, entre otras.

Ejemplos de estos grupos en España

incluyen a partidos y organizaciones como Vox, un partido político de derecha que ha ganado relevancia y escaños en el Parlamento español y en varios parlamentos autonómicos con un discurso fuertemente nacionalista y una postura crítica hacia la inmigración. Aunque Vox no se identifica abiertamente como un grupo ultra o identitario, algunos de sus mensajes y políticas han resonado en estos círculos.

Además de los partidos políticos, existen grupos más marginales pero explícitamente identitarios y racistas, como Hogar Social Madrid, que se ha conocido por ocupar edificios en desuso para ofrecer asistencia exclusivamente a españoles necesitados, excluyendo a inmigrantes y promoviendo un mensaje xenófobo.

La actividad de estos grupos en España no está exenta de controversia y oposición. Manifestaciones y actos organizados por estos colectivos suelen enfrentarse a contramanifestaciones de grupos antifascistas y plataformas que promueven la diversidad y la inclusión. El gobierno español y las fuerzas de seguridad, por su parte, mantienen un seguimiento de estas organizaciones para prevenir la violencia y garantizar la seguridad de todos los ciudadanos.

Los aceleracionistas y la filosofía de la ultraderecha

Los aceleracionistas de ultraderecha creen en la aceleración de la caída de la sociedad para reconstruirla según su ideología. Este pensamiento se basa en la creencia de que el colapso del orden social actual es inevitable y necesario para la creación de una nueva estructura social que refleje sus ideales nacionalistas, etnonacionalistas o fascistas. Un ejemplo notorio de violencia aceleracionista es el atentado de Christchurch, Nueva Zelanda, en marzo de 2019, donde un atacante asesinó a 51 personas en dos mezquitas. El terrorista, Brenton Tarrant, publicó un manifiesto en redes sociales titulado “El gran reemplazo”, que reflejaba la retórica aceleracionista y la teoría conspirativa del reemplazo poblacional promovida por la extrema derecha.

El terrorista de extrema derecha, Brenton Tarrant, pudo haberse radicalizado durante un viaje a España y Francia según las investigaciones policiales. En su itinerario dejó constancia de su paso por varias provincias españolas, entre ellas Galicia justo antes de emprender el viaje, al parecer por tren, hacia Francia. Las mismas fuentes de los investigadores apuntaron a que pudo ser durante su estancia en las ciudades europeas cuando comenzó a urdir los planes que se concretaron en dos mezquitas de su país, Nueva Zelanda. Junto al extremista manifiesto supremacista que dio a conocer antes del asesinato, escribió los nombres de distintas figuras históricas que identificaba con la lucha contra el Islam y entre ellos se encontraba el nombre el mítico e inexistente primer rey de Asturias, Don Pelayo.

Grupos Incel

Los incels, o célibes involuntarios, son miembros de una subcultura, que se comunica a través de Telegram y otros canales en redes sociales. Su ideario machista y misógino, se centra en la frustración sexual y romántica, culpando a las mujeres y a la sociedad por sus fracasos en sus relaciones personales. Aunque la mayoría de los incels no son violentos, una minoría radical ha llevado a cabo ataques terroristas. Un ejemplo es el ataque con una furgoneta en Toronto, Canadá, en abril de 2018, perpetrado por Alek Minassian, quien asesinó a 10 personas. Minassian se inspiró en Elliot Rodger, quien en 2014 mató a 6 personas en Isla Vista, California, y es venerado por algunos incels como un héroe por su manifiesto y acto de “rebelión” contra quienes consideraba responsables de su aislamiento social y sexual.

Grupos Identitarios

Los grupos identitarios se centran en la identidad cultural, étnica o racial, promoviendo a menudo la segregación y la supremacía de un grupo sobre otros, principalmente blancos. Son de origen neonazi, pero lo ocultan dentro del movimiento hípster. Se oponen a la multiculturalidad y la inmigración, argumentando que diluyen la pureza cultural o étnica de la nación.

 Un ataque vinculado a este tipo de ideología fue el tiroteo en El Paso, Texas, en agosto de 2019, donde Patrick Crusius mató a 23 personas en un Walmart, con el objetivo declarado de combatir la "invasión hispana" de Texas. Su manifiesto reflejaba creencias identitarias y ecofacistas, haciendo énfasis en la defensa de la identidad estadounidense contra los inmigrantes.

Características comunes:

Descontento con el statu quo: Todos manifiestan un rechazo hacia las normas sociales y políticas actuales, creyendo que estas estructuras son injustas, opresivas o corruptas.

Uso de la violencia; Justifican el uso de la violencia como medio para alcanzar sus objetivos, viéndola como una herramienta necesaria para provocar un cambio significativo.

Presencia en redes sociales: Utilizan internet y las redes sociales para difundir su ideología, reclutar miembros y glorificar actos de violencia. La radicalización en línea juega un papel crucial en la propagación de estas ideologías extremistas.

En el punto de mira de la policía

Los actos de terrorismo y violencia perpetrados por individuos o grupos asociados a estas ideologías han tenido un profundo impacto en las sociedades afectadas, generando miedo, divisiones y debates intensos sobre temas como la libertad de expresión, la regulación de internet, la seguridad nacional y los derechos humanos. Las respuestas a estos desafíos incluyen esfuerzos de las agencias de aplicación de la ley para prevenir ataques futuros, iniciativas de plataformas en línea para eliminar contenido de odio y radicalización, y programas de educación y sensibilización diseñados para contrarrestar la propagación de ideologías extremistas.

Los movimientos aceleracionistas de ultraderecha, Incel y grupos identitarios representan facetas distintas del espectro del extremismo contemporáneo. Aunque varían en ideología y objetivos, su existencia y acciones subrayan desafíos críticos para la seguridad y la cohesión social. La lucha contra estos fenómenos requiere un enfoque multifacético que combine la vigilancia y la prevención de la violencia con esfuerzos más amplios para abordar las causas subyacentes de la radicalización, incluida la alienación social, la desigualdad y la polarización política.

Con el coste de vida empeorando por la alta inflación y un movimiento ultraderechista enérgico y a veces violento listo para explotar la situación, no hay espacio para la complacencia. La atención de la ultraderecha sigue centrada en la migración a través del mediterráneo y de las Islas Canarias. Se espera un aumento de activismo dañino en las comunidades de todo el país. Con un enfoque en migrantes y personas LGBT+, y la existencia de grupos como Patriotic Alternative y Britain First, la ultraderecha británica, Francesa, Española y del resto de Europa y del mundo, va a seguir manteniendo una apariencia muy tradicional. Con tantas personas luchando económicamente, el potencial de la ultraderecha actual para capitalizar esta ira y desesperación es probablemente mayor que en muchos años.

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