La asesora de Moncloa declara que no hizo ninguna gestión para el máster de Begoña Gómez

El juez Peinado trata de probar que la esposa del presidente se aprovechó del trabajo de los funcionarios de palacio para su agenda personal

26 de Febrero de 2025
Actualizado a la 13:11h
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Pedro Sánchez y Begoña Gómez en una imagen de archivo.
Pedro Sánchez y Begoña Gómez en una imagen de archivo.

El juez Peinado está convencido de que Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se aprovechó del trabajo de los funcionarios de Moncloa para sus fines particulares y su agenda profesional. Tanto es así que ha preparado una larga lista de empleados monclovitas que poco a poco irán desfilando por su juzgado en las próximas semanas. De esta manera, el magistrado cree poder probar que Gómez cometió un delito de tráfico de influencias, que le será bastante difícil probar, ya que el estatuto del consorte presidencial no está delimitado y hay un gran vacío legal. Pero las declaraciones avanzan y entre los funcionarios ha cundido el miedo ante un instructor duro que ha demostrado estar dispuesto a terminar, él solo, con el sanchismo. Pocos casos más claros de lawfare judicial.

La rueda de imputados y testigos ha comenzado de la forma más previsible: con los interesados negando haber hecho favores a la primera dama. Hoy, Cristina Álvarez, la asesora de Moncloa que asiste a Begoña Gómez, ha negado haberse servido de su cargo en beneficio suyo o de terceros, y ha rechazado haber intervenido en gestiones relacionadas con la cátedra de la Universidad Complutense de Madrid que codirigió la mujer del presidente del Gobierno antes de su creación, informa Efe.

Durante apenas diez minutos y a preguntas de su abogado, Cristina Álvarez se ha desmarcado de cualquier intervención relacionada con la cátedra que codirigió Begoña Gómez en la Universidad Complutense de Madrid antes de que ésta se crease. Álvarez ha comparecido este miércoles en calidad de investigada ante el juez Juan Carlos Peinado, que investiga a la mujer del presidente del Gobierno por presuntos como delitos de tráfico de influencias o corrupción en los negocios.

Según las fuentes consultadas, su interrogatorio ha girado en torno a la citada cátedra, sobre la que Álvarez ha asegurado que no hizo gestión alguna antes de la firma del convenio de creación del máster, el 30 de octubre de 2020. No contactó con nadie de la Universidad ni con las empresas patrocinadoras de la cátedra antes de la firma del citado convenio, y ha señalado que no conocía a nadie de los citados organismos.

Álvarez, explican las fuentes, ha asegurado que nunca influyó en ningún funcionario en beneficio propio o de terceros, y que tampoco solicitó nada prevaliéndose de su cargo. Pero antes de declarar, ha comunicado al juez que desconoce por qué se la investiga (algo que tiene recurrido ante la Audiencia de Madrid) y ha acudido unos minutos a la secretaría del juzgado para ser informada formalmente al respecto.

No es la primera vez que Álvarez da su versión ante el magistrado: ya lo hizo el 20 de diciembre, cuando declaró como testigo (con obligación de decir verdad) que fue contratada en 2018 para gestionar la agenda pública y privada de Begoña Gómez y llevar un control de sus actividades a efectos de seguridad. Su puesto, dijo, era eventual, y adscrito al gabinete de Presidencia del Gobierno.

Explicó que si su nombre aparecía en correos de la Universidad Complutense de 2022, relacionados con documentación de una plataforma de la cátedra que codirigía Begoña Gómez, era porque a veces la incluían en copia para confeccionar su agenda, pero ella los eliminaba. Y si envió en 2024 desde su cuenta personal un correo a la directora de Comunicación de la empresa Reale para pedir que siguieran copatrocinando la cátedra, fue porque la mujer del presidente le pidió un favor y ella se lo hizo como amiga.

La asesora ha sido la primera en comparecer ante el Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid, donde este miércoles están citados seis testigos, incluido Alfredo González, vicesecretario general de la Presidencia del Gobierno en julio de 2018 y que fue quien propuso nombrarla.

Por otra parte, el periódico digital Eldiario.es ha tenido acceso a la declaración de Begoña Gómez. “Jamás hice una gestión para que una empresa ganara”, declaró la esposa de Pedro Sánchez. Además, negó haber incurrido en tráfico de influencias para favorecer al empresario Juan Carlos Barrabés. En el audio de la declaración asegura que “jamás” hizo ninguna gestión en favor de las citadas sociedades y que ni siquiera tuvo conocimiento del resultado del proceso de adjudicación hasta que fue imputada en la causa. “¿Hizo usted alguna gestión para que alguna empresa ganara en relación a las otras?”, le preguntó su abogado. “Jamás”, respondió. El letrado prosigue con el interrogatorio: “¿Tuvo usted conocimiento del resultado de esas licitaciones?”. “Nunca”. “¿Cuándo lo tuvo?”. “Aquí”.

Begoña Gómez también negó a lo largo de su declaración cualquier tipo de trato de favor en la Universidad Complutense, con la que colaboraba desde 2012, y rechazó las acusaciones de haberse apropiado de forma ilegal de un software elaborado para su cátedra.

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