Así es Francisco de la Torre, el alcalde de Málaga (del PP) al que Rufián pone como ejemplo de una derecha sensata y racional

30 de Junio de 2024
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Dice Gabriel Rufián que se puede ser de derechas y ser una persona coherente y decente y pone un ejemplo: el del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, que lleva al frente de la Alcaldía de la ciudad más de 24 años.

¿Pero quién es De la Torre, el conservador que aún mantiene la bandera LGTBI arco iris en el Ayuntamiento cuando otros barones del PP, influidos por la radicalidad homófoba de Vox, ya la han retirado? Licenciado en Sociología y doctor ingeniero agrónomo, en 1971 fue nombrado presidente de la Diputación Provincial, hecho que fue interpretado por la sociedad malagueña como un signo de apertura hacia una etapa reformista en el marco de la cerrada política española de la época. Sus posiciones de claro compromiso liberal, y de una España para todos, dieron como resultado que fuera expulsado del cargo en 1975.

Ya en la noche de la intentona golpista del 23 de febrero de 1981 demostró que era de otra madera al desempeñar un papel singular durante las horas en que los diputados estuvieron secuestrados en el Congreso. Consiguió el transistor de radio, que pertenecía a un compañero de grupo, simuló que dormía en los últimos bancos del hemiciclo, y de esta manera pudo ir conociendo en tiempo real la información que transmitía la Cadena SER sobre lo que ocurría fuera del Congreso. Las noticias que le llegaban a él las iba difundiendo entre sus compañeros parlamentarios, hacia las gradas inferiores y hasta el banco del Gobierno.

Al disolverse UCD en 1982, volvió a ejercer como ingeniero agrónomo funcionario de la administración pública en la Delegación de Agricultura de Málaga. Tuvo que asumir personalmente la responsabilidad de diversos créditos bancarios de UCD que había avalado como responsable del partido en Málaga. Durante el resto de la década de los ochenta, colaboró en el proyecto del Partido Reformista Democrático (PRD) liderado por Miquel Roca Junyent, del que fue responsable provincial en Málaga, y con el Centro Democrático y Social (CDS) de Adolfo Suárez. También colabora activamente con la Asociación para el Estudio del Desarrollo Integral de Málaga (AESDIMA, de la que fue cofundador en 1976) y se asoma frecuentemente a las tribunas de la prensa local, demandando a las administraciones públicas atención a las infraestructuras necesarias para el desarrollo de Málaga. Así, en esta época fue la primera voz de la sociedad civil malagueña que defendió públicamente la inclusión de Málaga en la red española de trenes AVE, en un momento en que el Gobierno español no contemplaba la llegada de la alta velocidad a Málaga, mientras que los estudios y dictámenes de la Comisión de Transportes del Parlamento Europeo sí lo hacían.​

“Fue en el año 2000 cuando tomó el relevo que le dejaba Celia Villalobos. Y desde entonces, la capital de la Costa del Sol ha adquirido una dimensión extraordinaria en el plano nacional e internacional. Un éxito que como el propio regidor reconoce tiene efectos negativos. El veterano político acaba de finalizar el primero de los cuatro años de su sexto mandato. Y lo hace sin cerrar la puerta a repetir como candidato en 2027”, asegura El Español en una entrevista con el político conservador.

“Esa sensación de o estás conmigo o estás contra mí…”, le pregunta el periodista introduciendo el asunto de la crispación y la degradación de la vida política española. “Lamentable. Crear muros entre los españoles. No es el servicio que un gobernante tiene que hacer al bien común”, responde. “Pero es que hay alguien que lo alimenta y lo alimenta quien tuvo la opción de hacer frente a los problemas graves que tiene España mirando hacia el centro-derecha y se va a la izquierda, hacia la extrema izquierda y hacia los partidos que apuestan por una ruptura en España, por una ruptura territorial. Es muy difícil que desde ahí se pueda gobernar con un sentido de Estado. Entra en una deriva que para alimentar eso, para cohesionarlo, inventa el extremismo del centro-derecha. No, el centro-derecha es moderado. Hay que tratar de tender puentes. El Partido Socialista estuvo en la Constitución. Es difícil imaginarse en aquellos años que iba a llegar a haber en España un gobierno como el que hay hoy, apoyado en los partidos que están en posturas de independencia y que no renuncian a ella”, recuerda. Un análisis muy alejado de las posiciones ultras que mantiene el sector más duro del PP, y también Vox, que califican a los socialistas de traidores a España, negándoles legitimidad para gobernar.

“No hay una ciudad en España que haya hecho el esfuerzo en materia de vivienda pública que ha hecho Málaga. Estamos en el top de las ciudades con más parque de vivienda pública en alquiler y más construcción de vivienda en marcha o que ya hemos hecho en los últimos 20 años. En definitiva, creo que el esfuerzo de gestión que se ha hecho y se está haciendo es grande, como en ninguna otra ciudad. Hay que tener esa visión metropolitana también”. Está claro que, tal como dice Rufián, De la Torre es un conservador atípico, una rara avis en la derecha española cainita y guerracivilista.

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