El juez Juan Carlos Peinado sigue en su cruzada personal contra el Gobierno, al que se ha propuesto derrocar él solo. Y todo por el máster de la Universidad Complutense de Madrid de Begoña Gómez, como si no hubiese asuntos más importantes y graves en este país que la pijada del cursillito de la primera dama. En las últimas horas, el magistrado ha rechazado la posibilidad de que el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, declare por escrito el próximo 16 de abril como testigo en la causa en la que investiga a la mujer del presidente del Gobierno por la organización del famoso curso de posgrado.
El titular del Juzgado de Instrucción 41 de Madrid rechaza en una providencia la petición del ministro de declarar por escrito por razón de su cargo en base a la ley de Enjuiciamiento Criminal, informa Efe. De esta forma, Peinado logra lo que va buscando, la foto del ministro claudicando ante él, como ya ocurrió cuando irrumpió en Moncloa para tomarle declaración al presidente del Gobierno. Lo que no hicieron los jueces que investigaron los GAL en los tiempos de Felipe González (tomar el palacio presidencial para dar un golpe definitivo al felipismo) lo está haciendo Peinado con el caso máster.
El magistrado argumenta que dicha norma permite a determinados cargos declarar por escrito “sobre los hechos de que tenga conocimiento por razón” de su puesto, pero en este caso reitera que los hechos que fundamentan su testifical “no los ha conocido” por su actual cargo, sino cuando era secretario general de Presidencia. El juez Peinado le citó como testigo en la parte de la causa en la que investiga la contratación de Cristina Álvarez, la asesora de Moncloa que asiste a Begoña Gómez.
En su providencia, el magistrado sí acepta que la declaración se celebre en el despacho que Bolaños tiene en la sede del Ministerio en el Complejo de la Moncloa y no en la calle San Bernardo, donde se encuentra el Ministerio de Justicia.
La pasada semana, la defensa de Begoña Gómez cuestionó la “asombrosa interpretación” del juez Juan Carlos Peinado para seguir investigando hechos relativos al rescate de Air Europa, saltándose “de forma reiterada y consciente” las resoluciones de la Audiencia Provincial de Madrid, que rechazan la existencia de indicios para abrir un sumario.
El abogado de Gómez, Antonio Camacho, ha recurrido la decisión del juez de mantener su encargo a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil para que elabore un informe relativo a Globalia, ante el supuesto papel que las acusaciones atribuían a la mujer del jefe del Ejecutivo en el rescate de Air Europa.
Frente al intento de la Fiscalía para que revocase su decisión, el juez Peinado argumentó que la Audiencia ordenó excluir de la investigación los hechos ya conocidos, pero no los “realmente nuevos y de signo incriminatorios”, motivados por resolución judicial, y que no reclamar ese informe para acreditar esos hechos nuevos podría suponer prevaricar. Una interpretación “asombrosa”, dice el abogado de Begoña Gómez, que reprocha al juez que busque indicios que le permitan abrir la investigación, y emprenda “una revisión general de la actuación de los investigados en búsqueda de algún elemento en su conducta que pueda ser incriminatorio”. Pese a que la Audiencia señaló “sin ningún género de dudas y de forma taxativa” que no había indicios relacionados con Globalia-Air Europa, el abogado indica que poco más de dos semanas después, el magistrado “decidió, conscientemente, abrir la investigación que la Audiencia le había ordenado no abrir”. Peinado no levanta el pie del acelerador. Si consigue derribar a Sánchez y a todo su Consejo de Ministros por un máster, el mundo ultra le pone un monumento.