Si gana Feijóo, Doñana estará un paso más cerca de secarse completamente

19 de Julio de 2023
Guardar
wwf06credito_paco_puenteswwf_113262

El futuro del parque nacional de Doñana depende de lo que pase este domingo en las elecciones generales. Si Feijóo gana, Moreno Bonilla tendrá vía libre para aplicar su nueva normativa de regadíos, que según todos los expertos y organizaciones ecologistas supone el certificado de defunción del humedal. El PP (con la ayuda de su muleta Vox) no solo tendrá el poder interno en la mano. También tendrá la sartén europea por el mago. Cabe recordar que España ejerce por quinta vez la Presidencia del Consejo de la Unión Europea en el segundo semestre de 2023, entre el 1 de julio y el 31 de diciembre. La UE se ha posicionado abiertamente en contra del plan de Moreno Bonilla al considerarlo un ecocidio, pero si la derecha controla también el impulso de las políticas de Bruselas, poco o nada se podrá hacer para evitar que los regantes impongan su ley en el parque natural y terminen por desecar y esquilmar los escasos pozos y acuíferos que quedan todavía.

Europa respalda la gestión de Pedro Sánchez

¿Cambiará la posición de la UE respecto a Doñana si Feijóo gana el domingo? Es más que probable. Hace solo unos días, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguraba en Madrid “su plena confianza” en que el 23J no alterará el funcionamiento de las instituciones. “Independientemente de cuál sea el resultado de las elecciones, yo confío en que el Gobierno español y las instituciones sean capaces de cumplir con una presidencia eficaz”, aseguró en una rueda de prensa junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Por su parte, el premier socialista aseguró que este semestre “español” de la UE se desarrollará con “absoluta normalidad” y recordó que “no es la primera vez” que se celebran elecciones en un país que ostenta la presidencia del Consejo de la UE. España, incidió, “tiene toda la experiencia acumulada” en la preparación de presidencias rotatorias, lo que va a hacer que todos los dosieres y debates avancen y se puedan cerrar.

La jefa del Ejecutivo comunitario, además, ha insistido en que tiene “plena confianza en el profundo espíritu europeo de España”. “Nos encontramos en un punto crucial, tenemos que avanzar en diferentes iniciativas para llevarlas a la meta final, pero dos terceras partes de las propuestas que ha hecho la Comisión durante su mandato ya se han concluido”, aseguró, al tiempo que recordó que quedan unas 250 propuestas, aunque evidentemente no todo se podrá concluir.

Temor al fascismo en Europa

En Bruselas preocupa, y mucho, que salga un Gobierno teñido de ultraderechismo en nuestro país. Sobre todo, por lo que respecta a la agenda verde y a la transición industrial hacia una economía sostenible. Es más que evidente que Feijóo tendrá que gobernar con Abascal y todo el mundo sabe lo que opina Vox sobre el cambio climático: es un invento de la izquierda woke para asustar a la gente. Esta posición medievalista y anticientífica ha hecho saltar todas las alarmas en Europa.

Feijóo apenas ha hablado de cambio climático en esta campaña electoral. No le interesa. Sabe que su socio negacionista le obligará a abandonar la senda de las reformas medioambientales emprendidas en los últimos años. En ese contexto, Doñana podría ser la gran joya sacrificada. Hasta ahora, Europa hacía las veces de tope, de muro de contención o contrapeso ante las políticas predatorias de PP y Vox en Andalucía. A partir de ahora, quizá ese último bastión ya no funcione.

Efectos del cambio climático y Doñana

El Parlamento Europeo se está llenando de ultras negacionistas del cambio climático. Soplan vientos antisistema. Hace solo unos días, la Ley de Restauración de la Naturaleza logró salir adelante solo por un estrechísimo margen. La sesión concluyó con 336 votos a favor de la ley, 300 en contra y 13 abstenciones. Faltó muy poco para que los negacionistas consiguieran imponer su suicidio colectivo, ya que, según la comunidad científica, si el ser humano no frena el fenómeno del calentamiento global, revirtiéndolo antes de mediados de este siglo, estaremos más cerca de la destrucción de la vida en el planeta.

Eva Saldaña, directora ejecutiva de Greenpeace, asegura que las propuestas climáticas “deberían estar presentes en los programas electorales de todos los partidos políticos que aspiran a gobernar nuestro país. Estamos en una década clave para frenar el calentamiento global y los dramáticos impactos de la emergencia climática, que sufrimos cada día con más fuerza, especialmente las personas en situación de vulnerabilidad… Los partidos deben comprometerse con claridad con medidas más ambiciosas que hasta ahora, porque nos estamos jugando nuestro presente y el futuro de las próximas generaciones”.

Sin embargo, pese a todas las advertencias de los expertos, Feijóo sigue sin tomarse en serio el fenómeno del cambio climático. Propuestas no ofrece ninguna y no solo eso: Abascal lo presiona para que derogue la agenda 2030, con la que España debería adaptarse a la transición ecológica en las próximas décadas. No hace mucho, el líder del Partido Popular, en el marco del Fórum Europa, pidió “un poco de seriedad” al Gobierno para abordar el problema de Doñana. Incluso afirmó que hay que ser “un poco más sensato y un poco más serio, sobre todo cuando eres ministro de un Gobierno y además tienes una vicepresidencia”, en alusión a las políticas verdes de Teresa Ribera. “La vicepresidenta simplemente me dijo que había que arreglar lo de Doñana y yo le contesté que por supuesto y le pedí que por favor hablase con la Junta de Andalucía. Eso es todo”. Una vez más, el gallego demostró su pasotismo en asuntos climáticos. A partir del domingo, si gana el bifachito, Doñana estará un paso más cerca de secarse completamente.

Lo + leído