Aumenta hasta el 30 % el riesgo de pobreza entre los mayores de 65 años

14 de Septiembre de 2021
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La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES) presentaba su segundo informe sobre el mapa de la pobreza severa. El documento lleva un elocuente título: “El paisaje del abandono”. Según la Real Academia Española, la primera acepción de “Abandono”, es: “Dejar solo algo o a alguien alejándose de ello o dejando de cuidarlo”. 

La tasa de riesgo de pobreza ha experimentado un ligero incremento (desde el 20,7 % hasta el 21 %) que es mucho más pronunciado para las personas de 65 o más años, en las cuales se incrementa desde el 14,5 % hasta el 18,8 % (4,3 puntos porcentuales, es decir 30 % de incremento).

El Informe

En el Estado español hay 4,5 millones de personas en situación de pobreza severa, según afirma la organización. Una de cada diez personas que viven en el país. El estudio avisa de la consolidación de una bolsa de pobreza estructural: la formada por una parte de la población que estaba ya en el abandono antes de la pandemia. Los datos correspondientes a la renta son de hecho previos a la pandemia, mientras las variables de privación material que han utilizado provienen de la encuesta sobre Condiciones de Vida y vivienda de 2020. El conjunto dibuja un panorama preocupante de consolidación.

El informe que se presenta (avance de principales resultados ahora y versión definitiva en octubre) está fuertemente marcado por dos cuestiones importantes. Por una parte, la Estrategia 2020 concluyó y ha sido reemplazada en la UE por un nuevo marco de propósitos y prioridades que asume los Objetivos de Desarrollo Sostenible especificados por la ONU en la Agenda 2030, aprobada en septiembre del año 2015.

Hogares en riesgo de pobreza

Por otra parte, la tasa de riesgo de pobreza ha experimentado un ligero incremento (desde el 20,7 % hasta el 21 %) que es mucho más pronunciado para las personas de 65 o más años, en las cuales se incrementa desde el 14,5 % hasta el 18,8 % (4,3 puntos porcentuales, es decir 30 % de incremento).

El dato más importante, por actual, de los ofrecidos es el enorme incremento de la Privación Material Severa que se incrementa desde el 4,7 % hasta el 7 % en un año, lo que significa que en España hay 3,3 millones de personas que no pueden afrontar cuatro o más conceptos, ítems o elementos de consumo, de un total de nueve considerados básicos en el territorio europeo. También se incrementa el porcentaje de personas que llegan con mucha dificultad a fin de mes, que pasa del 7,8 % al 10 % de la población, es decir, 4,7 millones de personas; la tasa AROPE, desde el 25,3 % hasta el 26,4 %, y el riesgo de pobreza, que se incrementa tres décimas, hasta alcanzar el 21 % de la población española.

El número de hogares sin perceptores de ingresos que, en el último trimestre de 2020, alcanzaba los 609.900 hogares. Es cierto que esta cifra supone un incremento por efecto de la COVID-19 de 44.000 hogares, sin embargo, tal como muestra el gráfico anterior es muy inferior a las cifras que se alcanzaron entre 2013 y 2015, es decir, en los años más duros de la crisis económica previa.

La tasa de riesgo de pobreza ha experimentado un ligero incremento (desde el 20,7 % hasta el 21 %) que es mucho más pronunciado para las personas de 65 o más años, en las cuales se incrementa desde el 14,5 % hasta el 18,8 % (4,3 puntos porcentuales, es decir 30 % de incremento).

Renta y desigualdad

La renta media por persona alcanza los 12.292 € y se incrementó en 612 € (5 %) con respecto al año pasado. Por su parte, la renta media por unidad de consumo alcanzó los 18.116 €, lo que supone un incremento del 5 % (829 €). Para una correcta interpretación de los datos de renta desigualdad debe recordarse que están referidos al año 2019, es decir, no incluyen las consecuencias de la crisis COVID-19.

El incremento de la renta media no produjo una reducción apreciable de la desigualdad que puede medirse a través del indicador S80/S20, que mide la proporción de ingresos totales percibidos por el 20 % de la población con mayores ingresos con respecto a la percibida por el 20 % con menores ingresos. Cuanto más elevado es el valor del indicador, mayor es la desigualdad entre los grupos extremos de la población en la que se mide.

Los datos de este año muestran que el 20 % más rico de la población tiene una renta neta 5,8 veces superior a la del 20 % más pobre. El gráfico muestra que la desigualdad es, aún, más intensa que la que había en el año 2008. El indicador más utilizado para medir desigualdad es el Índice de Gini. Varía entre 0 y 100 y un valor 0 significa que todas las personas tienen los mismos ingresos (igualdad perfecta) y un valor 100, que representa el caso en el que una sola persona se lleva la totalidad de ingresos de la población (desigualdad perfecta). Al igual que lo sucedido en el indicador S80/S20, el índice de Gini se reduce muy poco este año y llega al valor 32,1, cifra que, por fin, alcanzar los datos del año 2008.

Riesgo de pobreza

En el año 2020, un total de 12.495.000 personas, que supone el 26,4 % de la población española, están en Riesgo de Pobreza y/o Exclusión Social. La cifra supone un aumento de 1,1 punto porcentual y quiebra la tendencia descendente de los cinco años anteriores.

En términos absolutos, implica que unas 620.000 nuevas personas están en riesgo de pobreza o exclusión social este último año. Por otra parte, la tasa AROPE tiene importantes diferencias en función del grupo que se considere.

Según el tipo de hogar, debe destacarse, otro año más, la situación de los hogares monoparentales. El porcentaje de hogares con un adulto y NNA dependientes alcanza el 49,1 %, dos puntos porcentuales por encima de la registrada el año pasado. Debe destacarse, también, el incremento de la tasa AROPE entre las personas que viven solas (hogares unipersonales) cuya tasa se incrementa hasta el 31,9%.

Según el nivel de formación, se destaca el importante incremento de la tasa AROPE entre las personas con educación primaria o inferior, que llega al 36%, cifra que es la más alta de toda la serie histórica.

Según la relación con la actividad, se reduce levemente el porcentaje de personas ocupadas que están en situación AROPE, es decir, que disponen de un trabajo cuyas condiciones contractuales no les permiten mantener una vida digna. Por otra parte, también se reduce dos puntos porcentuales entre las personas en desempleo, señalando con ello una leve mejora de la protección a los parados

Umbrales de pobreza

El umbral de pobreza es el importe monetario que delimita en función de la renta neta percibida si una persona es considerada pobre o no. Se calcula anualmente como un porcentaje de la mediana nacional de ingresos por unidad de consumo. Según el grado de pobreza que se quiera medir, se aplica un porcentaje u otro. Los dos umbrales más utilizados son el que corresponde al 60 % de la mediana, mediante el que se define el riesgo de pobreza, y el que corresponde al 40 % de la mediana, que define el límite de lo que se considera pobreza severa.

El estudio de los umbrales es importante porque las variaciones anuales de la renta mediana producen variaciones en el umbral. En otras palabras, lo que se considera pobreza varía todos los años en función de la renta mediana del total de la población. Si la renta mediana se incrementa, entonces el umbral de pobreza crece y lo contrario sucede en caso de reducción.

Pobreza

El 21 % de la población española, es decir, unos 9,94 millones de personas, están en Riesgo de Pobreza. La cifra supone un pequeño incremento de tres décimas con respecto a los datos del año pasado, lo que se traduce en unas 223.000 nuevas personas en riesgo de pobreza.

Por otra parte, las tasas de pobreza son más elevadas entre las mujeres que entre los hombres. Las diferencias por sexo aumentan con respecto al año anterior y alcanzan los 1,5 puntos porcentuales.

Pobreza infantil

La pobreza infantil, es decir, aquella que se registra entre los chicos y chicas menores de 18 años, se mantiene en la misma situación que el año anterior. En general, para todos los años se cumple que los hogares con NNA tienen tasas de pobreza notablemente más altas con respecto a las de aquellos compuestos sólo por personas adultas.

Pobreza senior

Se denota un notablemente la tasa de pobreza de las personas mayores, que se incrementa hasta el 18,8 % (30 % de crecimiento). Dado que la mayoría de las personas mayores disponen de ingresos provenientes de las pensiones, es decir, relativamente fijos, este incremento viene dado fundamentalmente por el aumento del umbral de pobreza.

Baja intensidad de empleo

El factor de Baja Intensidad de Empleo por Hogar (BITH) de la tasa AROPE agrupa a aquellas personas menores de 60 años que viven en hogares con baja intensidad de empleo, es decir, en los cuales sus miembros en edad de trabajar lo hicieron menos del 20 % de su potencial de trabajo total durante el año de referencia.

En el año 2019, el 9,9 % las personas menores de 60 años viven en hogares con baja intensidad de trabajo, cifra que supone una reducción de un punto porcentual con respecto al año anterior. En términos absolutos, son algo más de 3, 48 millones de personas en BITH, cifra que, a causa de la variación poblacional, supone unas 300.000 personas menos que el año anterior. Por otra parte, la reducción de la tasa de baja intensidad de empleo ha afectado fundamentalmente a las mujeres.

Privación material severa

Las cifras de privación material son las únicas que permiten obtener una imagen real de las consecuencias de la pandemia. La privación material severa (PMS) incluye a aquellas personas que viven en hogares que no pueden afrontar cuatro o más conceptos, ítems o elementos de consumo, de un total de nueve considerados básicos en el territorio europeo. La privación material severa es un indicador de vulnerabilidad grave y cada uno de sus ítems es indispensable para la participación en la sociedad europea.

Consumo

Los elementos de consumo que se consideran en la Privación Material Severa son:

  • No pueden permitirse una comida de carne, pollo o pescado al menos cada dos días.
  • No pueden permitirse mantener la vivienda con una temperatura adecuada
  • No tienen capacidad para afrontar gastos imprevistos.
  • Han tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal (hipoteca o alquiler, recibos de gas, comunidad...) en los últimos 12 meses.
  • No pueden permitirse ir de vacaciones al menos una semana al año.
  • No pueden permitirse disponer de un teléfono.
  • No pueden permitirse disponer de un televisor.
  • No pueden permitirse disponer de una lavadora.
  • No pueden permitirse disponer de un automóvil.

Para el año 2020, la privación material severa se ha incrementado hasta el 7 % de la población, lo que significa que unos 3,3 millones de personas no pueden permitirse cuatro de los ítems señalados anteriormente. Esta cifra, que se venía reduciendo en los últimos cinco años, supone un incremento de 1,1 millones de nuevas personas en privación severa.

Dificultades para llegar a fin de mes

El indicador de personas con dificultades para llegar a fin de mes no forma parte del AROPE, sin embargo, es importante y se incluye porque delimita a un conjunto de personas entre las que se encuentran aquellas que están en los comienzos de la espiral de vulnerabilidad y cuya calidad de vida puede verse afectada rápidamente con cualquier imprevisto. Además, la referencia temporal del indicador está dentro del período COVID.

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