Puigdemont celebra la condonación parcial de la deuda catalana: "Mejor una parte que nada"

El líder de Junts per Catalunya insiste en que seguirán luchando por la condonación total de los 73.000 millones del FLA, mientras critica el trato desigual del Gobierno y denuncia “falsedades mediáticas”

26 de Febrero de 2025
Actualizado a la 13:11h
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Carles Puigdemont ha visto un rayo de luz en el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y Esquerra Republicana (ERC) para condonar 17.104 millones de euros de la deuda de Cataluña. Aunque esta cifra representa apenas el 22% de la deuda que la Generalitat contrajo a través del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), el líder de Junts per Catalunya (JxCat) considera el avance positivo. "Que ahora se perdone una parte es mejor que no se perdone nada", ha señalado Puigdemont en un texto publicado en redes sociales. Sin embargo, no ha dejado pasar la oportunidad de insistir en que Junts seguirá exigiendo la condonación total, cifrada en 73.000 millones de euros.

“Café para todos”, pero con diferentes tazas

El acuerdo, que incluye la condonación parcial de la deuda del FLA para todas las comunidades autónomas hasta un total de 83.000 millones de euros, ha desatado tensiones. Desde Junts, la crítica principal se centra en el porcentaje condonado a Cataluña frente a otras regiones. Puigdemont ha preguntado públicamente: “¿Han dado explicaciones de por qué razón se perdona el 50% de la deuda en Andalucía y solo el 20% en Cataluña?”. Esta diferencia porcentual ha reavivado el debate sobre el modelo de financiación autonómica, que desde la formación independentista califican de “injusto e insuficiente”.

La portavoz de Junts en el Parlament, Mònica Sales, también se pronunció al respecto, remarcando que “el café para todos no es la opción de Junts”. Según Sales, la propuesta de su partido sigue siendo clara: la condonación total de la deuda del FLA. Una postura que reafirma la estrategia de Junts de negociar en términos de exclusividad para Cataluña, alejándose de acuerdos generalizados que consideran perjudiciales para los intereses catalanes.

Puigdemont acusa de manipulación a los medios

Puigdemont ha cargado duramente contra algunos medios de comunicación y portavoces políticos a los que acusa de difundir falsedades. “Se critican con razón las falsedades que difunde la extrema derecha, pero quedan impunes las que difunden portavoces políticos y mandarines mediáticos alineados con el bloque gubernamental”, ha sentenciado.

Con estas declaraciones, el líder de Junts trata de desmentir los rumores que apuntan a que su formación estaba en contra de la quita parcial acordada. “O les falla la comprensión lectora o les sobra mala fe”, ha añadido, reforzando su argumento de que la posición de Junts siempre ha sido clara: no están en contra de la condonación parcial, pero aspiran al 100%.

El modelo de financiación, el verdadero problema

Más allá de las cifras condonadas, Puigdemont ha puesto el foco en lo que considera el problema estructural: el sistema de financiación autonómica. “Es injusto e insuficiente”, ha afirmado, recordando que el Estado español no cumple de manera equitativa con las inversiones comprometidas en los Presupuestos Generales del Estado. “Ejecuta mucho más en Madrid de lo que inicialmente había acordado, mientras que Cataluña queda relegada”, ha denunciado.

Esta acusación no es nueva, pero cobra relevancia en un momento en que el Gobierno busca acuerdos clave para garantizar la estabilidad parlamentaria. Puigdemont y Junts pretenden aprovechar su posición para forzar un debate sobre la financiación autonómica, que consideran central para resolver el "déficit estructural" que, según ellos, padece Cataluña.

El PP acusa al Gobierno de "esquilmar a los españoles"

Mientras Junts exige la condonación total de la deuda catalana, la secretaria general del PP, Cuca Gamarra, ha criticado duramente el acuerdo del Gobierno. En la sesión de control, Gamarra acusó a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, de “esquilmar a los españoles” al considerar que la condonación es un “regalo fiscal a los socios separatistas”. “No es Harry Potter, no tiene una varita mágica para hacer desaparecer los 17.000 millones de deuda”, espetó Gamarra.

El PP sostiene que el coste de la condonación recaerá finalmente en todos los ciudadanos, a través de futuras subidas de impuestos. La dirigente popular denunció que el Gobierno ha incrementado los impuestos en 97 ocasiones, lo que habría generado una recaudación extra de 140.000 millones de euros, cifra que el Ejecutivo desmiente.

Montero rebate las acusaciones y defiende el acuerdo

En respuesta, María Jesús Montero ha desmentido que se vayan a subir impuestos para sufragar la condonación de deuda. Según la ministra, el Estado perdonará 83.000 millones de euros a todas las comunidades autónomas, incluidas las gobernadas por el PP. “Eso es lo que no quieren escuchar. 83.000, no 17.000”, remató Montero.

Además, la vicepresidenta primera recordó que durante el mandato de Mariano Rajoy se subieron los impuestos en más de 74.000 millones de euros, mientras que con Pedro Sánchez al frente del Gobierno se han reducido en más de 30.000 millones. “España sigue estando cuatro puntos por debajo de la media europea en términos de presión fiscal”, concluyó.

Puigdemont pide un nuevo marco de negociación

De forma paralela, Puigdemont ha recordado que Junts también está negociando con el PSOE el aumento del techo de gasto del Estado, del 0,1% al 0,8% del déficit, lo que permitiría a la Generalitat disponer de más recursos. “¿Sería erróneo decir que quien se opone a un reparto más justo del techo de gasto no quiere que la Generalitat tenga más dinero?”, se ha preguntado el líder independentista.

Puigdemont insiste en que Junts está “muy solo” en esta defensa y ha vuelto a subrayar que no se oponen a la condonación parcial, aunque seguirán exigiendo que se perdone la totalidad de la deuda.

Un acuerdo que deja abiertas muchas heridas

El acuerdo entre el Gobierno y ERC para condonar parcialmente la deuda de Cataluña representa un avance, pero también abre nuevas brechas. La insistencia de Junts en reclamar el 100% de la condonación, las críticas del PP sobre el supuesto coste para el conjunto de los españoles y el debate sobre el modelo de financiación autonómica auguran un terreno político complejo.

Puigdemont, por su parte, ha dejado claro que seguirá presionando al Ejecutivo central. La condonación parcial le parece insuficiente, aunque, como ha reconocido: “Mejor una parte que nada”. Un mensaje que refleja el difícil equilibrio entre las aspiraciones soberanistas y las posibilidades reales de negociación en el marco institucional español.

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