El fraude contra el presupuesto de la Unión Europea alcanzó en 2024 una cifra récord de 24.800 millones de euros, según el informe anual de la Fiscalía Europea (EPPO). Esta cifra supone un incremento del 22,5% respecto al año anterior y confirma la preocupante tendencia al alza en los delitos económicos que afectan a los fondos comunitarios. La Fiscalía Europea, encabezada por Laura Kövesi, advierte que la situación sigue desbordando su capacidad operativa y reclama más recursos para hacer frente a la corrupción y las redes criminales que explotan el sistema financiero europeo.

Investigaciones en aumento
Al cierre de 2024, la EPPO tenía abiertas 2.666 investigaciones activas, un 38% más que en 2023. De estas, más de 1.500 fueron iniciadas el pasado año, con un daño estimado de 13.070 millones de euros. La mayor parte de estas investigaciones están relacionadas con fraudes en el IVA y el desfalco de fondos de la UE, incluyendo aquellos destinados al programa NextGenerationEU.

El fraude del IVA es especialmente preocupante. Con 488 casos abiertos, representa solo el 18% de las investigaciones en curso, pero supone el 53% del daño económico total, alcanzando los 13.150 millones de euros. En la mayoría de estos fraudes intervienen redes criminales que aprovechan la falta de control en las transacciones intracomunitarias para evadir impuestos a gran escala.
La trama de NextGenerationEU
Un foco creciente de corrupción son los fondos europeos de recuperación. La EPPO investiga 311 casos relacionados con el NextGenerationEU, de los cuales 307 afectan al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (RRF). El impacto económico de estos fraudes asciende a 2.800 millones de euros, un 25% más que en 2023. Las irregularidades incluyen desviación de subvenciones, falsificación de documentos y manipulación de contratos públicos.

"Hace unos años, se pensaba que el EPPO tendría poco trabajo, que los delitos económicos eran algo residual. Hoy hemos destapado una dimensión completamente nueva del crimen organizado", ha declarado la fiscal jefe, Laura Kövesi. "Nuestro modelo necesita más recursos y más cooperación entre países para hacer frente a esta amenaza creciente".
Éxitos contra el crimen organizado
En 2024, la EPPO presentó 205 acusaciones ante los tribunales nacionales, un 47% más que el año anterior, lo que refleja un aumento en la persecución de los delitos financieros. Además, logró congelar activos por un valor de 849 millones de euros, cifra que multiplica por once su presupuesto anual.

Uno de los casos más impactantes ha sido la operación "Moby Dick", que desarticuló una red criminal que operaba en varios países de la UE. Esta investigación reveló una trama de fraude del IVA de 520 millones de euros dirigida por clanes mafiosos en Italia. Se llevaron a cabo 160 registros en 10 países y se ordenó la detención de 43 sospechosos. Entre los bienes incautados se encuentran 129 cuentas bancarias, 192 propiedades inmobiliarias y 44 vehículos de lujo.
El fraude del IVA se ha convertido en una fuente de ingresos para el crimen organizado. Estas redes crean empresas ficticias en varios países de la UE para comprar y vender productos sin pagar el IVA, obteniendo reembolsos fraudulentos de las agencias tributarias nacionales.

La falta de recursos y cooperación, un obstáculo
A pesar de estos avances, la EPPO denuncia que sigue sin contar con los medios suficientes para combatir eficazmente el fraude financiero. En 2024, recibió 6.547 denuncias, un 56% más que el año anterior, de las cuales el 70% provinieron de ciudadanos y empresas privadas. En contraste, solo el 1,7% de las denuncias procedieron de organismos de la UE, lo que indica que estas instituciones deben mejorar en la detección y comunicación de fraudes.
Kövesi ha criticado la falta de recursos y coordinación entre los Estados miembros: "Nos preguntamos si el EPPO está bien equipado, si Europol tiene los medios necesarios y si las policías nacionales están suficientemente implicadas. La respuesta a estas preguntas es 'no'. Si queremos frenar la corrupción y el fraude, estas respuestas deben cambiar a 'sí'".
Un problema de seguridad para la UE
Más allá del impacto económico, la Fiscalía Europea advierte del riesgo para la seguridad interna de la UE. Muchas de las organizaciones criminales implicadas en fraudes fiscales también están vinculadas con otras actividades ilegales, como el blanqueo de dinero y el tráfico de drogas.
"El fraude financiero ya no es solo un problema de pérdida de dinero para la UE, es una amenaza real para nuestra seguridad y estabilidad", señala el informe. "Es urgente fortalecer las herramientas de investigación y cooperación transfronteriza para frenar el avance de estos grupos criminales".

El fraude sigue creciendo
Los datos de 2024 confirman que la Fiscalía Europea se enfrenta a un desafío colosal. La corrupción y el fraude contra el presupuesto comunitario han alcanzado niveles sin precedentes, impulsados por la sofisticación de las redes criminales y la falta de controles eficaces. Mientras la EPPO sigue desmantelando tramas fraudulentas, la falta de medios y la escasa cooperación de algunos Estados miembros amenazan con dejar la puerta abierta a nuevos fraudes multimillonarios.