Muere de sarampión un niño no vacunado en el peor brote de la enfermedad en Texas

El foco se ha detectado en una colonia menonita con 124 infectados, mientras las autoridades recuerdan que esta enfermedad es "potencialmente mortal" si no se está vacunado

27 de Febrero de 2025
Actualizado a las 20:10h
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Trump con su consejero de salud, Robert Kennedy Jr., declarado antivacunas.
Trump con su consejero de salud, Robert Kennedy Jr., declarado antivacunas.

El Departamento de Servicios de Salud del Estado de Texas informó este miércoles de que un niño en edad escolar y no vacunado falleció por sarampión en las últimas horas, después de que se registrara un brote con 124 afectados en las comunidades texanas de South Plains y Panhandle, tal como informa la agencia Efe. De inmediato, el secretario de Salud de Estados Unidos, Robert Kennedy Jr., el hombre antivacunas de Donald Trump, tuvo que salir a poner vanas excusas para explicar lo inexplicable, que en pleno siglo XXI mueran menores a causa de esta enfermedad. El responsable sanitario se limitó a decir que “no es raro” lo que ocurre en Texas, sin más. Sin embargo, los informes revelan que tras la aplicación de la vacuna del sarampión en 1956, los casos habían disminuido en un 99,9 por ciento en ese estado y no se había registrado ningún muerto de sarampión en Estados Unidos desde el año 2015.

Es evidente que las políticas negacionistas y anticientíficas del nuevo trumpismo matan. La relajación en las sucesivas campañas de vacunación tiene sus consecuencias. El sarampión es una enfermedad vírica muy contagiosa con síntomas iniciales como fiebre, mocos y tos. Es posible reducir el riesgo de contagio y prevenirlo gracias a las dos dosis de la vacuna triple vírica, que también protege de la rubeola y de las paperas.

Robert Kennedy Jr. aseguró además que por el momento han muertos dos personas por el brote y que están trabajando para contenerlo y evaluar su alcance, aunque todo apunta a que se limita a una comunidad menonita en Texas. Algunas comunidades de esta confesión mantienen muchas reservas contra las vacunas debido a sus creencias religiosas y culturales. El menor fallecido había sido hospitalizado en la ciudad de Lubbock (oeste rural de Texas) la semana pasada y había dado positivo en la prueba de sarampión, según informó el departamento de salud norteamericano. En todo caso, los expertos consideran el brote de Texas “el más grave en los últimos 30 años” en ese estado.

“Hasta el 25 de febrero, se han confirmado 124 casos de sarampión en el brote que empezó a finales de enero. La mayoría de los casos son niños. Dieciocho personas han sido hospitalizadas durante el brote”, detalló el DSHS sobre esta infección vírica altamente contagiosa que “puede causar una enfermedad potencialmente mortal a cualquier persona que no esté vacunada”.

El brote se está extendiendo principalmente en una comunidad menonita de pueblos pequeños con bajas tasas de vacunación y donde los habitantes se desplazan entre la comarca para ir a trabajar, asistir a la iglesia o hacer sus compras semanales, según medios locales. “Durante un brote de sarampión, aproximadamente una de cada cinco personas que se enferman necesita atención hospitalaria y una de cada veinte desarrolla neumonía”, recalcó el Departamento de Servicios de Salud del Estado de Texas.

Las personas infectadas por sarampión pueden haber sido contagiadas por contacto directo con otras personas infectadas y comienzan a tener síntomas una o dos semanas después. El DSHS recuerda que durante un brote de sarampión, suele necesitar atención hospitalaria en torno a uno de cada cinco casos, mientras que uno de cada 20, aproximadamente, puede derivar en neumonía. A nivel mundial, las muertes por sarampión aumentaron casi un 50% desde 2016, alcanzando más de 207.500 muertes en 2019. En 2023, se estimó que hubo 107.500 fallecimientos por sarampión, principalmente entre niños menores de cinco años no vacunados o que no habían recibido la pauta completa.

Cabe recordar que en 2021 Robert Kennedy Jr. escribió en el prólogo de un libro de su organización, Defensa de la Salud de los Niños (CHD, por sus siglas en inglés), que la población había sido engañada “por la industria farmacéutica” y las agencias gubernamentales haciéndole creer “que el sarampión es una enfermedad mortal y que las vacunas del sarampión son necesarias, seguras y efectivas” cuando, en su opinión, no era así.

La vacunación es clave para prevenir epidemias y muertes por sarampión. Si una sociedad baja del 95% en la tasa de vacunación, incluso rondando el 80%, puede sufrir un gran brote, según los expertos.

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