El intento del PP de Isabel Díaz Ayuso de convertir la Asamblea de Madrid en un tribunal paralelo contra la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, ha terminado por romper la comisión de investigación impulsada por los conservadores. Este miércoles, PSOE y Más Madrid han anunciado su retirada tras la decisión del PP de citar a Pedro Sánchez para la última sesión de la comisión, a pesar de que el presidente no tiene obligación de comparecer en una cámara autonómica.
"No vamos a participar en este circo político", declaró Marta Bernardo, portavoz socialista en la Asamblea. "El PP y Vox han convertido esta comisión en un espacio de difusión de bulos y ataques personales. No hay intención de investigar nada, sólo de hacer daño". En la misma línea se expresó Manuela Bergerot, portavoz de Más Madrid: "Hemos asistido a una comisión hecha a medida de la derecha, con comparecencias dirigidas y una moderación parcial. No vamos a seguir blanqueando este uso partidista de la institución".
Una comisión diseñada para el PP
La comisión de investigación sobre Begoña Gómez fue creada por el PP en verano, alegando que su relación con la Universidad Complutense podía haber supuesto un "trato de favor". Sin embargo, desde el inicio quedó claro que la estructura y el desarrollo de las sesiones estaban completamente controlados por el partido de Ayuso. Gracias a su mayoría absoluta, los conservadores impusieron un sistema de comparecencias en el que ellos mismos decidían la agenda y los participantes, impidiendo a la oposición equilibrar las intervenciones.
El detonante final para la salida de los partidos de izquierdas ha sido la citación de Pedro Sánchez para la sesión del 19 de febrero. "Es una provocación más", indicaron fuentes del PSOE. "El PP sabe perfectamente que el presidente no está obligado a acudir. Lo hacen simplemente para generar un titular".
La estrategia del ruido
El PP ha justificado la citación de Sánchez asegurando que él es la persona "que puede aclarar las irregularidades" de la relación de su esposa con la universidad. Sin embargo, los populares saben que el presidente no tiene obligación alguna de comparecer en un parlamento autonómico. El informe del Consejo de Estado de 2019 ya estableció que los miembros del Gobierno central solo están sujetos a control en el Congreso y el Senado.
Vox, por su parte, ha presionado al PP para que "llegue hasta el final" y consiga que Sánchez comparezca. "Nuestra prioridad es que declare el número uno de la trama", afirmó Ana Cuartero, diputada del partido de extrema derecha. No obstante, el propio PP ha evitado respaldar esta idea, conscientes de que legalmente no hay obligación de comparecencia.
La respuesta del PP: ataques y descalificaciones
Tras la salida de PSOE y Más Madrid, el PP ha arremetido contra la izquierda. "Han abandonado porque no quieren que se sepa la verdad", declaró Mercedes Zarzalejo, diputada popular. "Es la pataleta de quienes prefieren proteger a Sánchez antes que defender la universidad".
Desde Más Madrid y PSOE, sin embargo, insisten en que la comisión ha sido un "montaje político" desde el primer día. "Esto no es una investigación, es un intento de hacer oposición a Sánchez desde la Asamblea de Madrid", remarcó Bergerot.
Un epílogo previsible
La comisión de investigación concluirá el 19 de febrero sin la participación de la izquierda y con una conclusión que ya estaba escrita de antemano: el PP aprovechará su mayoría absoluta para aprobar un dictamen alineado con su versión de los hechos. Sin embargo, el abandono de PSOE y Más Madrid deja en evidencia que el verdadero objetivo de este proceso no era esclarecer ningún hecho, sino generar ruido y desgaste político contra Pedro Sánchez desde la Asamblea de Madrid.