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«Quien no aplique medidas contra el cambio climático atenta contra los derechos humanos»

Entrevista a Ángel Juárez, presidente de Mare Terra Fundació Mediterrània

Juan Carlos Ruiz
Juan Carlos Ruiz
Periodista y Licenciado en Ciencias de la Información
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análisis

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Coincidiendo con la 30ª edición de los Premios Ones Mediterrània, el presidente de Mare Terra Fundació Mediterrània, Ángel Juárez, analiza los retos actuales de la lucha medioambiental, tres décadas después. El galardón es un reconocimiento destacado a la labor de los defensores del medio ambiente, los derechos humanos y la cultura.

La evolución de la lucha medioambiental tanto a nivel global como local, los retos actuales de la ecología urbana y los cambios que pueden producirse en cuestiones como la crisis climática, la agricultura o la sequía, son algunos puntos para la reflexión.

Es inevitable recordar cómo vivieron aquella época los activistas de la lucha medioambiental…

Los activistas de antes éramos los mismos que creíamos y seguimos creyendo en la lucha medioambiental. Y en el caso de Mediterrània, es la única fundación ecologista que surgió desde un movimiento vecinal y social, concretamente, de la AA. VV. Riu Clar y de las áreas de medio ambiente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Tarragona (FAVT) y, de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Vivienda Social de Cataluña (FAVIC), en el ámbito catalán. Coincidió con la primera Ley de Residuos de Cataluña, que siempre ha ido más avanzada, en materia de ecología, que el resto de España.

La primera feria de medio ambiente de Tarragona de 1993 marcó el nacimiento de Mediterrània, ¿no?

Sí, de hecho esta feria la organizamos todavía como sección de medio ambiente de la federación, puesto que todavía no existía Mediterránea. Lo que ocurre es que la feria tuvo tanto éxito de afluencia –llegamos a contabilizar hasta 100.00 personas que pasaron por la Rambla durante ese fin de semana –, que me animó a montar una ONG propia. Primero fue Mediterrània Centro de Iniciativas Ecológicas, que después se convertiría en Mare Terra Fundació Mediterránea.

¿Qué diferencia el discurso de Mare Terra respecto a otras organizaciones ecologistas?

Nosotros hacemos «ecología urbana», que es la más dura y la que nadie quiere hacer. Es muy bonito y «Kumbayá» hacer ecología sobre las plantas y los pájaros – que conste que lo respeto –, pero nuestra ecología es la de las chimeneas de las químicas de aquí al lado, la de los vertidos de residuos,… Es complicado tratar estos temas porque en la industria trabajan muchos vecinos y siempre debemos estar «nadando y guardando la ropa» para que se nos comprenda. Por eso decidimos realizar una tarea «social y ecológica» a la vez. No debemos olvidar que cuando hablamos de medio ambiente, también estamos hablando de vida, de nuestras propias vidas.

«Es necesario un Plan Hidrológico serio, pero ningún gobierno lo afronta porque tiene un coste elevado y da pocos votos»

Han pasado 30 años, pero no ha sido hasta este mes de abril de 2024 que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo ha emitido una sentencia histórica en la que reconoce que Suiza ha violado los derechos humanos de las personas mayores en no tomar medidas suficientes contra el cambio climático. Esta demanda de una asociación de mujeres mayores preocupadas por la repercusión de la crisis climática sobre sus vidas demostraría que el cambio climático sí afecta a la salud de las personas. Éste es un precedente histórico. Si el cambio climático cambia la temperatura del mar, por ejemplo, también afecta a las personas que tienen más de 65 o 70 años, porque su cuerpo ya no resiste. Esto significa que, a partir de ahora, aquel que no aplique medidas para evitar el cambio climático está atentando contra los derechos humanos. Y esto es un avance revolucionario en ese aspecto, pero en otros no.

¿En qué aspectos cree que no se ha avanzado lo suficiente?

Deberíamos luchar contra el Ecocidio, la destrucción de uno o más ecosistemas. Si lográramos que el Tribunal de La Haya considere que el ecocidio es una falta penal o un crimen internacional contra la humanidad, sería un avance revolucionario. Mediterrània está implicada en este movimiento internacional sobre el ecocidio.

¿La sociedad está algo dormida?

A ver, la gente no es tonta, pero debe darse un empujón a la sociedad. La sociedad está muy pasiva y no se moviliza. Los que creíamos hace unos años en cierta revolución social, ahora estamos viendo que nos están pisando todos nuestros derechos sociales en general, como los sanitarios. Utilizan los grandes medios de comunicación para crear la desinformación» para que, al final, no sepas distinguir entre lo que está bien de lo que está mal. Todos son verdades a medias.

«Los gobernantes no quieren a entidades sociales que hagan red. El reto es volver a rearmarse con métodos actuales para volver a crear conciencia»

En el caso de los derechos sanitarios, te dicen que tienes que esperar seis meses para una operación y después, la cosa se puede complicar o quizás ya no estás a tiempo. Y lo peor es que no pasa nada. Esto no es normal, pero la gente no sale a la calle, ni protesta, ni denuncia. Han logrado tener la sociedad mediatizada y dormida. Éste es el fracaso de la izquierda que ha gobernado y sigue gobernando en muchos lugares. Los gobernantes no quieren a entidades sociales que hagan red, como ocurría aquí en Cataluña hace 30 años en muchas asociaciones vecinales. El reto es volver a rearmarse con métodos actuales para volver a crear conciencia. Antes teníamos un dictador llamado Franco y todos íbamos contra él. Y ahora existe un sistema que no funciona en prácticamente nada y que debe responderse luchando contra él, desde valores como el amor o la solidaridad.

Hace 30 años eran pocas las entidades, como Mediterrània, que defendían un mundo más limpio, más justo y sostenible. En los últimos tiempos la sostenibilidad se ha institucionalizado y ahora son muchos los organismos que defienden la lucha contra el cambio climático y la defensa del planeta.

«Hace más de 34 años que pedimos que se realice un estudio epidemiológico y de repercusión sobre la salud de las personas»

¿Esta lucha es real?

Sí, es real. Y lo verdaderamente real es el cambio climático. Quien a estas alturas lo niegue, no sólo está siendo de gran ayuda a quienes contaminan, sino que a quienes sí lo creemos y estamos luchando cada día para cambiarlo, nos cuesta más luchar. Al final, esto es un tema de derechos humanos y afecta a la salud de las personas. Pónganos un ejemplo de esta lucha. Hace más de 34 años que pedimos que se realice un estudio epidemiológico y de repercusión sobre la salud de las personas. Llevo toda mi vida pidiéndolo y no nos hacen caso. Todos los políticos y de todos los colores nos toman el pelo, hacen la vista gorda y marean la perdiz…. Este estudio nunca se acaba de hacer y sería clave para todo el Camp de Tarragona. Actualmente las medidas de la Universitat Rovira i Virgili (URV), homologadas por la Generalitat, las está realizando la empresa Repsol con el Institut Cerdà, que introducen los datos en el Observatorio de la Calidad del Aire del Camp de Tarragona. Una cosa son las medidas de cada empresa, – que es su obligación hacerlas – y otra es que necesitamos el estudio y las medidas las haga un órgano que sea nuestro representante, que es el Ayuntamiento de Tarragona. En el anterior mandato, el exconseller Xavier Puig se comprometió a realizar este estudio – con un presupuesto –, y que se aprobó en un pleno. Pero acabó el mandato y ya han pasado 10 meses del nuevo gobierno y, una vez más, no se ha hecho nada… Tenemos la mala suerte de que los políticos del Camp de Tarragona no se acaban de tomar en serio este tema.

Otro proyecto que se habla mucho, pero que cuesta ejecutar, es el de la Anella Verda…Anella Verda, que ahora se llama Anella Verda i Blava está muy bien, pero, por favor, hagan algo. Ni han expropiado nada, ni han previsto por dónde pasan los caminos, ni han hecho ninguna actuación en las playas, no han hecho nada… Ésta es la ciudad de los proyectos inacabados. Llevamos toda la vida reivindicando los mismos temas y los activistas nos sentimos impotentes.

¿El perfil actual de los activistas reconocidos en los Premios Ones Mediterrània ha cambiado?

Intentamos ser lo más honestos posibles porque hay pocos premios realmente honestos. Tardamos un año entero analizando las propuestas que recibimos para seleccionar las que tengan unos valores. Por eso hemos llegado a los 30 años. Las personas que son premiadas, sean mediáticas o no, le dan muchísimo valor a los Premis Ones Mediterrània porque saben que no son premios comprados, no son premios dirigidos y detrás no hay grandes bancos, etc… Os pondré un ejemplo. Cuando comunicamos a la directora del semanario satírico «El Jueves» que habían resultado premiados, me dijo que normalmente solían rechazar casi todos los premios que reciben porque no son de fiar o porque la revista podría perder imagen. Pero en el caso de los Ones, me dijo que se sentía emocionada porque saben que son unos premios que vienen de una ONG, de la base, de las entidades sociales y no todo el mundo tiene un Premi Ones. O el caso de otro premiado, José María Galán (Premio Ondas 2021), que lucha con un grupo de mujeres de África – que son menos corruptibles que los hombres – contra la matanza de elefantes, que me dijo que un pedacito de mi discurso de los Premis Ones – sobre el poema «No te rindas» de Mario Benedetti – se lo puso a su padre cuando éste se estaba muriendo en el hospital. Eso te llena de emoción, tanto a mí como a todos los que estamos trabajando por estos premios.

«No puedo entender a un ecologista que no sea solidario o, por el contrario, a un activista social que no sea ecologista»

Próximamente se editará un libro para conmemorar los 30 años de los Premis Ones…

De los cerca de 500 premiados que llevamos, hemos pedido a más de una veintena de personas de ámbitos diferentes que nos escriban lo que sintieron cuando recibieron el Premi Ones. Hemos puesto el lema «30 años contigo», pero premiando con la misma ilusión que el primer día. El libro debe ser un reflejo de lo que son los premios, la gala y los premiados, unas personas que trabajan y luchan por un mundo mejor: desde la literatura, la poesía, el medio ambiente, la conservación de la naturaleza, etc. .. Todo es
transversal. Yo no puedo entender a un ecologista que no sea solidario o, por el contrario, a un activista social que no sea ecologista.

Mare Terra ejerce la custodia de un tramo del río Francolí. ¿Qué acciones esperan desde la administración para su conservación y renaturalización?

La custodia del río se dividió en su día en cinco partes y nosotros tenemos la custodia de uno de estos tramos. Lo que es lamentable es que, en vez de realizar un trabajo conjunto a favor del río por parte de todas las entidades ecologistas que trabajamos en el Francolí y de las administraciones públicas representadas, desgraciadamente no se ha hecho ninguna acción importante. Yo he hecho varios intentos, pero parece que haya interés en que no haya unidad a la hora de hacer esto y que cada uno vaya a su lado. Y no sé el porqué.

Precisamente, una de las experiencias que ha desarrollado desde Mare Terra es la Escuela de Naturaleza-Centro de Interpretación del río Francolí, el epicentro de este programa de educación ambiental.

«Estamos apostando muy fuerte por convertir la Escola Natura en un referente a nivel estatal sobre agricultura regenerativa»

¿Qué valoración hace y qué proyectos tiene?

Afortunadamente son miles los escolares que visitan la Escola Natura. Esto contrasta con el hecho de que el anterior gobierno municipal nos cortó el convenio de ayuda que teníamos para la Escola Natura y la estamos sacando adelante gracias a las donaciones y aportaciones de particulares. Unos han puesto el suelo de la escuela, otros han pagado los materiales, etc… Cada año cerca de 10.000 estudiantes de todo el Camp de Tarragona visitan la escuela. Ésta es la única que existe de estas características en nuestro territorio. En cuanto a las novedades, estamos apostando muy fuerte por convertir la Escola Natura en un referente a nivel estatal sobre agricultura regenerativa. Y ya estamos recogiendo los primeros frutos.

¿Qué se entiende por agricultura regenerativa?

La agricultura regenerativa es aquella que se está aconsejando hoy en día para muchas zonas de cultivo, también para aquellos agricultores que se quejan de la carencia de agua. De hecho, la regenerativa defiende el concepto de «la antigua agricultura», que es más natural y ecológica, como la que practicaban nuestros abuelos.

Nosotros tenemos dos huertos muy guapos, de donde han salido lechugas, coles y otras verduras, con nuestro propio abono. Además, se utilizan sistemas en los que el riego es el mínimo indispensable. Éste es el futuro. La Escola Natura está recibiendo mucho interés por parte de muchos puntos del Estado, que quieren implantar este método. Cuando alguien me pregunta que le cuente el método, yo lo comparo con lo que ocurre en el bosque, que no se riega expresamente, sino cuando llueve.

¿En Tarragona no se apuesta por los huertos urbanos?

No hay forma. Llevamos años pidiendo huertos urbanos en esta ciudad. ¿Por qué no se realizan? Muchas ciudades tienen sus huertos urbanos. Aquí tenemos los terrenos, como l’Horta Gran por ejemplo, que no se utilizan con esta finalidad. Y nosotros, a través de la Escola Natura, estamos aplicando estas experiencias de la forma que podemos y sin recursos.

Uno de los retos que debe afrontar nuestra sociedad es la sequía. ¿Cuáles son las medidas que deberían tomar los gobiernos ante esta realidad?

Mare Terra forma parte de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que es el organismo donde se debate y aplica todos los cambios y proyectos de medio ambiente de todo el planeta. Como representante de Mare Terra, soy miembro de la junta directiva de este organismo en el Estado español, que también reúne a instituciones y fundaciones como la nuestra. Todos sus miembros tienen el mismo voto. Con el tema de la sequía, desde hace cerca de 15 años, estamos potenciando, desde el European Environmental Bureau (EEB) de Bruselas junto con la Mediterránea International Office for Environment, Cultural y Sustainable Development (MIO-ECSDE), las nuevas técnicas de regadío y denunciando todo el proceso de desertización que se está sufriendo, desde África hacia el norte. Debe controlarse las zonas que son de regadío, huerta o secano. Es necesario un Plan Hidrológico serio, pero ningún gobierno lo afronta porque tiene un coste elevado y da pocos votos. A nivel local, ni siquiera se ha realizado una revisión para tapar o evitar fugas de agua en las casas. En resumen, hay agua pero es necesario racionalizarla.

Por último, ¿algún proyecto de cooperación internacional en el que participe Mare Terra?

En su día fundamos la Red Internacional de Escritoras de la Tierra (RIET), que actualmente está trabajando con temas de asesoramiento directo y de debate, como el ecocidio. La RIET también es una herramienta para denunciar temas sociales, las dictaduras que están surgiendo en todo el mundo, los miles de refugiados amenazados de muerte en Nicaragua que han huido a Costa Rica o la situación de El Salvador, entre otros.

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