La Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica trata de recuperar los restos de represariados asturianos

18 de Junio de 2021
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La porqueriza levantada sobre la fosa

El equipo de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) se encuentra trabajando por recuperar los restos de represariados asturianos. Así, la entidad trabaja desde el martes en el asturiano paraje de El Rellán, Concejo de Grado, en la recuperación de los restos de cuatro de las 300 personas represaliadas que se estiman están en las diferentes fosas que siembran el suelo de esta parte de Asturias. Actuación que la ARMH lleva a cabo sin subvenciones públicas y con el único apoyo de las personas socias.

Para entrar en Grado, en el Principado de Asturias, hay que cruzar el puente del río Cubia. Justo al pasarlo, en la entrada del pueblo, está la avenida Valentín Andrés. En la esquina con la calle de la Tahona, se ve como terminan los trabajos de reforma de la Casa Patallo. Es una casa de indianos, de esas que abundan por Asturias y Galicia. Cuando durante la Guerra Civil cayó el frente del norte, el 17 de octubre de 1937, día en el que las columnas gallegas de Tejeiro lograron entrar en Oviedo, la Casa Patallo fue convertida en el centro de detención en el que los golpistas iniciaron la brutal represión contra la población local.

Grado, que fue convertido en un campo de concentración, sufrió uno de los episodios de represión más duros durante la Guerra Civil. Y por ello está allí la asociación en busca de los restos de represariados asturianos en esta localidad.

Represariados asturianos

Las tropas sublevadas no olvidaron lo que ocurrió en octubre de 1934. Asturias, su gente bragada y hecha a la vida dura de la mina y el campo, puso en jaque al gobierno derechista de Lerroux y la CEDA de Gil-Robles, que respondió con toda la dureza en su represión. Franco, quien lideró la acción del Gobierno radical de la República, junto con el general Goded, no olvidaría eso. El dictador tuvo una negra relación con Asturias, ya había participado en la represión de la huelga general de 1917.

Hoy en día, El Rellán es una pequeña aldea con cuatro casas en ruinas que a duras penas se mantienen en pie. Desde el pasado martes, el equipo de la Asociación por la recuperación de la memoria histórica trabaja en el paraje de El Rellán, Concejo de Grado, en la recuperación de los restos de cuatro de las trescientas personas represaliadas que se estiman están en las diferentes fosas que siembran el suelo de esta parte de Asturias. Actuación que la ARMH lleva a cabo sin subvenciones públicas y con el único apoyo de las personas socias.

Cuando decidimos comprar los terrenos, al final de la legislatura, pensamos que igual era una decisión arriesgada. Pero si el pueblo decidía castigarnos en las urnas, bienvenido ese castigo” Así se expresa José Luis Trabanco, alcalde del Concejo de Grado desde 2016 en representación de IU, quien firmó el decreto de alcaldía por el que se compró por 64.919 € el suelo dónde hoy trabaja el grupo de voluntarias y voluntarios de la ARMH.

La gochera sobre la fosa

Por estos pagos, a las porquerizas, los paisanos las denominan gocheras. De los doce mil metros cuadrados que tienen los terrenos que el Concejo compró a los herederos de la familia Iglesias Menéndez, el abuelo de estos decidió levantar un criadero de cerdos sobre los terrenos en los que están enterrados la mayoría de los represaliados entre los años 1937 y 1938, todos ellos, mujeres y menores de edad incluidos, fueron asesinados en ejecuciones extrajudiciales después de haber pasado por la Casa Patallo. El ayuntamiento de Grado ya tiene previsto, en su presupuesto, el coste de derribo de la gochera como parte de la actuación que tiene planeada para convertir, el paraje de El Rellán, en un espacio para la memoria junto con el que han destinado en la remodelación del cementerio municipal.

“La generación actual de políticos tenemos la obligación de hacer algo por restituir la memoria de estas personas. De hacer algo, después de pedir perdón por llegar tarde” Palabras críticas del alcalde Trabanco ante la tibieza de las instituciones públicas en el tratamiento de la memoria histórica, en relación con las víctimas de represión franquista. Tibieza que no está presente en la actuación del Ayuntamiento de este Concejo de menos de diez mil habitantes, que ha puesto en la recuperación de la memoria de la zona, uno de sus principales objetivos políticos desde que Izquierda Unida accedió al gobierno local en la pasada legislatura.

Ha llovido toda la noche en Grado. Las canalizaciones realizadas por el equipo de la ARMH han resistido a duras penas. Hoy toca recuperar lo deteriorado por el agua, los restos corren peligro de ser dañados por lo que la exhumación debe ser parada para preservarlos. La ARMH volverá a Grado en septiembre; cuando el Ayuntamiento haya derribado la gochera, entonces ya no habrá que luchar contra el agua, solo contra el olvido impuesto a las familias represaliadas.

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