El ‘Día de la Liberación’ de Trump se convierte en el ‘Día de la Ruina’ para el comercio global y para Europa

El presidente estadounidense anuncia aranceles del 20% a la UE y del 34% a China. Europa advierte de una respuesta coordinada y España activa un plan de emergencia para proteger a los sectores afectados

03 de Abril de 2025
Actualizado a la 13:45h
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Donald Trump, en la Casa Blanca: El presidente de EE UU este miércoles anuncia su plan de aranceles.
Donald Trump, en la Casa Blanca: El presidente de EE UU este miércoles anuncia su plan de aranceles.

El anuncio del presidente Donald Trump desde la Rosaleda de la Casa Blanca ha sacudido los cimientos del comercio internacional. En un acto que él mismo bautizó como el “Día de la Liberación”, el mandatario estadounidense proclamó la imposición de aranceles generalizados a todos los países con los que Estados Unidos mantiene relaciones comerciales, incluyendo un gravamen del 20% a las importaciones procedentes de la Unión Europea y del 34% a las de China. Trump defendió su medida como una forma de “corregir décadas de abusos” y “proteger a los trabajadores estadounidenses”, aunque las reacciones internacionales no se han hecho esperar.

El ‘Día de la Liberación’ de Trump se convierte en el ‘Día de la Ruina’

Europa, en pie de guerra: “No habrá impunidad”

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, fue tajante: “Este ataque arancelario es un duro golpe para la economía mundial. Habrá consecuencias inmensas. La UE responderá con firmeza y unidad”. Desde Samarcanda, donde participa en una cumbre comercial, Von der Leyen acusó a Trump de “sembrar el caos económico global” y advirtió de que las contramedidas ya están en marcha. “Si tocan a uno, nos tocan a todos”, sentenció.

La Unión Europea ya prepara dos paquetes de respuesta: uno inmediato, dirigido a los aranceles sobre el acero, el aluminio y el automóvil; y otro más amplio, con medidas sobre servicios digitales y productos agrícolas estadounidenses. También se estudia por primera vez activar el nuevo “instrumento anticoerción”, conocido como el “bazuca” de Bruselas, que permitiría desde subir tasas aduaneras hasta excluir a empresas estadounidenses de contratos públicos en Europa.

España activa su “red de seguridad” para los sectores más golpeados

El Gobierno español, a través del ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha anunciado este jueves la activación de un plan nacional de contingencia. “Tendemos una red de seguridad a los sectores más afectados por los aranceles de Trump, como la automoción, la agricultura y la industria farmacéutica”, declaró en RNE. El plan contempla ayudas financieras, apoyo para la diversificación de mercados y un refuerzo del comercio dentro de la Unión Europea.

El ministro de Agricultura, Luis Planas, también lamentó la “unilateralidad” de la medida y aseguró que España tiene capacidad para dar una “respuesta firme”. Desde el Ejecutivo, se insiste en la importancia de evitar una escalada y buscar una solución negociada, pero se advierte que si Estados Unidos no da marcha atrás, “España y la UE actuarán para proteger a sus ciudadanos y empresas”.

China amenaza con represalias inmediatas

Desde Pekín, la respuesta ha sido igual de contundente. El Ministerio de Comercio chino exigió la retirada inmediata del arancel del 34% impuesto por Washington a los productos del gigante asiático. “Si Estados Unidos no cancela estos aranceles, China tomará represalias de forma proporcional”, comunicó el portavoz oficial. Aunque no se detallaron las medidas exactas, se especula con nuevas restricciones a productos agropecuarios estadounidenses, tecnología y energía.

Las bolsas asiáticas reaccionaron con fuertes caídas: el índice Nikkei de Japón bajó un 3% y el Hang Seng de Hong Kong un 2%. El Gobierno de Japón, uno de los más afectados por las tarifas del 24%, también manifestó su preocupación, aunque por ahora se ha limitado a pedir diálogo.

Reino Unido: resignación y prudencia

El primer ministro británico, Keir Starmer, reconoció el “impacto económico” de los nuevos aranceles y prometió que el Reino Unido actuará en función de su interés nacional. “No vamos a entrar en una guerra comercial, pero tampoco nos quedaremos de brazos cruzados”, aseguró desde Downing Street. El Reino Unido, según la tabla mostrada por Trump, será objeto de un arancel del 10%, lo que ha sido considerado por el ministro de Finanzas, Jonathan Reynolds, como “relativamente afortunado” en comparación con otros países.

Francia acusa a Trump de “imperialismo comercial”

La portavoz del Gobierno francés, Sophie Primas, fue más allá al calificar la política de Trump como “imperialista”. “Se comporta como si fuera el amo del mundo”, denunció, anunciando dos rondas de represalias desde París: una en abril sobre productos metálicos, y otra sobre una gama más amplia que incluirá servicios digitales. Francia también ha instado a utilizar el “instrumento anticoerción” de la UE como muestra de fuerza coordinada.

El impacto en los mercados: caída de bolsas y petróleo

Las reacciones en los mercados financieros han sido inmediatas y contundentes. El Ibex 35 abrió la sesión con una caída del 1,58%, y las principales bolsas europeas sufrieron retrocesos similares: el DAX alemán cayó un 2,3%, el CAC de París un 2% y el FTSE británico un 1,4%. En Estados Unidos, el dólar se desplomó un 0,8% frente al euro, alcanzando mínimos de seis meses, y el rendimiento de los bonos del Tesoro también bajó significativamente.

El petróleo también se vio afectado. El Brent cayó un 2,5% y el West Texas un 2,7%, ante el temor a que la guerra comercial frene el crecimiento económico mundial y afecte la demanda de crudo.

Trump: “Esto es una liberación económica para EE.UU.”

Durante su intervención, Trump justificó las medidas como una respuesta a décadas de abusos comerciales. “Nos han estafado durante 50 años. Eso se acabó. Hoy empezamos a poner a EE.UU. en primer lugar”, proclamó. El presidente mostró una tabla con los aranceles recíprocos que quiere imponer y aseguró que su política generará “trillones y trillones de dólares” para reducir impuestos y deuda.

Trump también anunció un arancel del 25% a todos los vehículos fabricados fuera de Estados Unidos, así como a productos farmacéuticos y maquinaria industrial. Dijo que estas medidas no solo traerán de vuelta las fábricas, sino que bajarán los precios para los consumidores. Sin embargo, muchos economistas discrepan.

Los economistas advierten: “Los consumidores pagarán el precio”

Expertos como Tai Hui, de JP Morgan, advierten que los aranceles provocarán un “shock inflacionario”, especialmente en los hogares de rentas bajas. Un informe de Yale Budget Lab prevé que estos hogares podrían ver reducida su renta disponible hasta un 5,5%. “Este es un punto de inflexión. Si no se revierten, las expectativas de recesión global aumentarán drásticamente”, alertó Tony Sycamore, de IG Markets.

Olu Sonola, de Fitch Ratings, advirtió que el coste de vida aumentará y que muchas empresas podrían ver cerrados sus mercados internacionales. “La incertidumbre puede paralizar el crecimiento durante meses”, indicó.

Un nuevo orden económico en juego

Las reacciones al anuncio de Donald Trump han sido inmediatas, contundentes y, sobre todo, globales. La imposición de aranceles a todos los países, con especial dureza hacia Europa y China, marca un punto de inflexión en la economía mundial. La UE ya se prepara para responder con dureza. España, por su parte, activa mecanismos de defensa para sus sectores clave. El mensaje generalizado es claro: ni los aliados están dispuestos a tolerar un giro unilateral y proteccionista que amenaza con desestabilizar aún más el frágil equilibrio económico global.

En este nuevo escenario, el tablero comercial se reconfigura. Lo que para Trump es una liberación económica, para muchos otros es el principio de una tormenta perfecta.

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