El tour de las renovables por varias ciudades españolas exige el 100 % de abastecimiento limpio antes de 2040

20 de Octubre de 2022
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domo

«Renovables en tus manos ya. Es posible, es el momento», la nueva campaña de Greenpeace que trata de acercar a la ciudadanía el ahorro de energía y las renovables, así como exigir el compromiso de las administraciones con unas energías limpias, baratas y seguras, poniendo todas las herramientas disponibles en sus manos, ya está en marcha.

Durante el tour Greenpeace instalará un domo en las principales plazas de Getafe, Zaragoza, Teruel, Valencia y Málaga, instalación en la que las personas interesadas podrán conocer las diferentes opciones que tienen para acceder a las renovables y la eficiencia energética. Como en el juego «Elige tu propia aventura», las personas visitantes podrán ir eligiendo pregunta a pregunta el camino que las llevará al autoconsumo individual, el autoconsumo colectivo, las comunidades energéticas, la participación en grandes proyectos renovables respetuosos con las personas y la biodiversidad o las reformas necesarias para maximizar la eficiencia energética de sus viviendas, con formas de calefacción sostenibles y el aislamiento como principales herramientas.

Además, en cada parada, la organización realizará dos talleres abiertos, uno de autoconsumo y comunidades de energía renovable y otro de calefacción renovable, con expertos y expertas en la materia, a los que están invitadas todas las personas del municipio que quieran acudir. Asimismo, Greenpeace se reunirá con entidades de la zona, así como con los principales grupos políticos con el objetivo de que el Ayuntamiento se comprometa a alcanzar el 100 % de abastecimiento mediante renovables antes de 2040 -cuando España debería reducir a cero (netas) sus emisiones de gases de efecto invernadero para salvar el clima-, deje de financiar el gas y apoye a la ciudadanía para el acceso a estas energías más limpias.

Aprobación de mociones

Durante el tourGreenpeace también retará a los Ayuntamientos a que aprueben una moción para que su municipio sea eficiente y 100 % renovable para 2040, priorizando el ahorro de energía, el autoconsumo y la energía distribuida, así como garantizando la participación ciudadana y la protección de la biodiversidad en el despliegue de las grandes plantas renovables.

Con el tour «Renovables en tus manos ya. Es posible, es el momento»Greenpeace sostiene que el abandono de los combustibles fósiles y la energía nuclear en España es posible antes de 2040, si se opta por un despliegue masivo y participado de energías renovables y el ahorro de energía, además del abandono de energías sucias. Creen que estas prácticas deberían estar enmarcadas en un pacto social que sea respetuoso con las personas y el planeta. Argumentan que para lograr este objetivo es necesaria la participación activa de la ciudadanía, a la que se le debe facilitar el acceso a soluciones como el autoconsumo, el establecimiento de comunidades energéticas y la eficiencia energética, pero también la acción de las administraciones públicas.

“Nuestras instituciones son cruciales. No podemos olvidar que, aunque la ciudadanía tiene un rol importante para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, el 70 % de este potencial de reducción de emisiones corresponde a cambios institucionales y estructurales que necesitan de voluntad política, según ha indicado el IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU)”, en palabras de Sara Pizzinato, coordinadora de campaña del Área de Clima, Energía y Movilidad de Greenpeace.

Responsabilidad clave de ayuntamientos y comunidades

A este respecto, los Ayuntamientos son actores fundamentales, ya que, además de su cercanía con la ciudadanía, que les permite ser promotores, facilitadores y agentes de confianza para el despliegue del ahorro de energía, la eficiencia y las energías renovables, también pueden ser ejemplo y agente clave al decidir de qué tipo de energía se proveen los edificios públicos y qué infraestructuras se construyen en el término municipal. Además, tienen la capacidad de ordenar el espacio municipal para reservar espacio para instalar energías renovables de media y gran escala definiendo, de forma participada, dónde y con qué condiciones se instalan.

Según María Prado, coordinadora de campaña del Área de Clima de Greenpeace, “para cumplir con el Acuerdo de París, necesitamos liberarnos y desengancharnos de las energías fósiles y de sus poderosas empresas que nos mantienen cautivos con un chantaje político sin escrúpulos. Las alternativas, las soluciones existen, funcionan para todos y todas y en todo el mundo, y son mucho más baratas. Se llaman renovables, ahorro y eficiencia para las personas”. Para cumplir con el Acuerdo de París deberíamos multiplicar por tres la instalación de energías renovables en toda la UE y, sin embargo, despilfarramos cerca de la mitad de la energía que utilizamos.

Greenpeace denuncia que la dependencia de los combustibles fósiles en todos nuestros municipios, aun con la actual crisis, no deja de aumentar. También acusa al «oligopolio energético» de emplear todo su poder de lobby político y propagandístico «con el objetivo de vendernos falsas soluciones para salir de la crisis energética usando más energías sucias, que seguirán causando cambio climático y dependencia energética, como el proyecto de expansión de grandes infraestructuras ligadas al gas (España HUB del gas) o la ampliación de la vida útil de las nucleares».

Eva Saldaña, directora ejecutiva de Greenpeace España, destaca que “el Gobierno central y las comunidades autónomas, cada uno desde sus competencias, tienen que acelerar la implantación de modelos participados de transición energética, impulsando el ahorro, la eficiencia y las energías renovables, eliminando barreras, rompiendo con el oligopolio fósil y su hegemonía cultural y ayudando a la ciudadanía a apropiarse de un nuevo paradigma energético, con justicia social y que proteja la vida en este planeta”.

La organización considera que las comunidades autónomas, por su parte, tienen el poder de facilitar e impulsar la participación ciudadana y realizar una ordenación territorial para uso energético que excluya las zonas protegidas y acelere el desarrollo de renovables en las zonas de baja sensibilidad ambiental -priorizando especialmente aquellos proyectos que incluyan criterios sociales y ambientales para proteger el medio ambiente- y apoyar un modelo distribuido, que fomente el autoconsumo y las comunidades energéticas.

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