Vox utiliza a los agricultores para su discurso antimigración

22 de Febrero de 2024
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La reciente ola de protestas que ha sacudido a Madrid, con tractores llenando las calles del centro de la ciudad, marca un nuevo capítulo en la creciente tensión entre el sector agrícola y las políticas gubernamentales. El 21 de febrero de 2024, frente al Ministerio de Agricultura, un tractor simbolizaba la resistencia de los agricultores y ganaderos en la decimosexta jornada de manifestaciones contra lo que consideran políticas ecológicas restrictivas que empobrecen al campo y complican su labor.

Agresiones a los medios de comunicación

Las manifestaciones, que han generado momentos de alta tensión con la policía, especialmente cerca de la Puerta de Alcalá, han visto cómo los cuerpos de seguridad cargaban contra los protestantes. Vox, por su parte, ha criticado estas acciones policiales y ha lamentado la falta de recursos para controlar las fronteras frente a la inmigración ilegal, insinuando una gestión gubernamental que favorece a extranjeros por sobre los intereses de los españoles.

Pero no ha condenado la agresión a diversos periodistas de varios medios de comunicación, entre ellos RTVE o La Sexta. A través de las redes sociales, líderes y simpatizantes de Vox han manifestado su descontento, acusando al gobierno de actuar en contra de "la gente honrada" y de priorizar agendas políticas sobre las necesidades reales del sector agrario.

Mensajes ultras en las protestas de agricultores

Sin embargo, estas protestas han sido también el caldo de cultivo para mensajes y acciones que exceden la simple reivindicación sectorial. Canales ultras y figuras asociadas a la extrema derecha han comenzado a capitalizar el descontento, incitando a acciones violentas y amenazas directas contra la policía y políticos, con referencias preocupantes a la Guerra Civil Española.

Mensajes difundidos en redes sociales y canales de Telegram han llamado a acciones radicales como "quemar camiones" y "cargar contra los antidisturbios", sugiriendo un nivel de confrontación que va más allá de la protesta pacífica.

Mezcla de descontento agrario legítimo con intereses políticos

El trasfondo de estas manifestaciones revela una compleja mezcla de descontento agrario legítimo con intereses políticos y agendas ultras que buscan desestabilizar y polarizar aún más a la sociedad española. La referencia a acciones violentas y la convocatoria de movilizaciones masivas no solo reflejan la profundidad de la crisis en el sector agrícola, sino también la capacidad de determinados grupos para manipular este descontento en beneficio de objetivos políticos específicos.

Vox, al intentar posicionarse como el defensor de los agricultores y ganaderos, ha navegado por aguas turbulentas, equilibrando su crítica a la gestión gubernamental con el riesgo de asociarse con los elementos más radicales y violentos de las protestas. La estrategia de movilización, que incluye llamados a la violencia y a la desobediencia civil, pone de relieve la peligrosa escalada de tensiones y la urgencia de un diálogo constructivo que atienda las demandas legítimas del sector sin sucumbir a la polarización y el extremismo.

En conclusión, las protestas agrarias en España no son solo un reflejo de la crisis en el campo, sino también un espejo de las tensiones políticas y sociales que recorren el país. La instrumentalización de estas protestas por parte de la extrema derecha, con Vox en un papel ambiguo, amenaza con agravar la situación, llevando a España a un escenario de confrontación y división del que será difícil recuperarse. La solución pasa por reconocer y abordar las legítimas preocupaciones del sector agrario, al tiempo que se rechaza cualquier forma de violencia y radicalización política.

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