La acumulación de tics autoritarios y las derivas de la sanidad o la educación cercan el rodillo de Moreno Bonilla, que ya elude echar mano del comodín contra la amnistía

13 de Febrero de 2024
Guardar
Alfonso Rueda-Moreno Bonilla

No hay nada más clarificador que alcanzar una mayoría absoluta para que las vergüenzas propias asomen poco a poco por la escotilla del buque sin poder echar mano ya de latiguillos otrora recurrentes como “la herencia recibida” y otros de semejante cariz para ocultar o al menos maquillar la gestión legislativa de este Gobierno andaluz. Neutralizado, o al menos amortiguado, el relato del Partido Popular sobre la amnistía a los independentistas de Cataluña, el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, atraviesa días críticos tanto en las formas como, sobre todo, en el fondo político. A la actual crisis de la sanidad pública andaluza, con listas de espera desbocadas fuera de los tiempos máximos legales permitidos y la atención primaria con una falta pasmosa de profesionales sanitarios para atender a los pacientes, se suma ahora también la acumulación de prácticas autoritarias que ponen en solfa el supuesto talante moderado y dialogante del que presume el máximo responsable del ejecutivo andaluz.

La espectacular subida de sueldo de un 22% en total del presidente andaluz aprobada mediante decreto ley a finales del pasado 2023 por “urgente necesidad” viene precedida por el rechazo que el propio Moreno Bonilla ha mostrado públicamente a los sucesivos incrementos del salario mínimo interprofesional que ha ido aprobando en los últimos años el Gobierno central de Pedro Sánchez. Precisamente este incremento salarial del jefe del ejecutivo andaluz es el único de los 23 decretos ley que ha tramitado hasta ahora el Parlamento autonómico sin el aval de un informe jurídico de la Junta, como adelanta Daniel Cela en ElDiario.es.

Esta chocante práctica, que roza el autoritarismo tras alegar el propio Gobierno de Moreno Bonilla un “vacío legal”, se suma a la que ha protagonizado también días atrás el propio presidente andaluz al conocerse que mintió sobre la elección del nuevo nombre del remozado hospital militar de Sevilla, llamado ahora Hospital Doctor Muñoz Cariñanos. Moreno Bonilla se felicitó públicamente a bombo y platillo, durante una de las cuatro inauguraciones de su reapertura que protagonizó, de que ha sido un referéndum entre los propios trabajadores el que decidió el nombre final del centro hospitalario. La verdad es bien distinta, ya que a través del Consejo de Transparencia y Protección de Datos de Andalucía se ha conocido que el nombre de Hospital Doctor Muñoz Cariñanos quedó en último lugar de las cuatro opciones votadas por los sanitarios del hospital. El Gobierno de Moreno Bonilla puenteó directamente la consulta a los trabajadores e impuso el nombre alegando que el referéndum “no era vinculante”.

La consejera de Desarrollo Educativo reconoce que más del 7% de las aulas de Infantil, Primaria y Secundaria de los colegios públicos superan las ratios legalmente establecidas pese al notable descenso de la población estudiantil

Tampoco van mejor las cosas en otra de las ‘joyas de la corona’ de Andalucía, la educación, donde la propia consejera de Desarrollo Educativo, Patricia del Pozo, ha reconocido en un reciente pleno parlamentario que más del 7% de las aulas de Infantil, Primaria y Secundaria de los colegios públicos superan las ratios legalmente establecidas, 25 alumnos y alumnas por clase en las etapas de Infantil y Primaria y 30 en el caso de Secundaria. Y ello precisamente coincidiendo con un sobresaliente descenso de las tasas de natalidad en estas etapas educativas.

Estas muestras de autoritarismo político tienen su traslación en la gestión de la dirección de la Radiotelevisión de Andalucía (RTVA). Los propios trabajadores de Canal Sur vienen publicando periódicos y exhaustivos informes de seguimiento informativo donde se constata la manipulación y descarado ‘culto al líder’ que profesan los servicios informativos del ente público andaluz. Uno de estos estudios detallaba el pasado diciembre que Canal Sur dedicó un 1.500% más tiempo a hablar de la amnistía que al colapso de las listas de espera reconocido por el propio gobierno de Moreno Bonilla. Asimismo, el ente público andaluz fue el único medio de todo el país que no dedicó ni un solo segundo a informar sobre el quinto aniversario del bloqueo del PP para la renovación del órgano de gobierno de los jueces.

Lo + leído