La asociación ecologista Ekologistak Martxan ha presentado alegaciones a la Evaluación de impacto ambiental simplificada del Proyecto de electrolizador de 100 MW en la refinería de Muskiz, en Abanto y Ciérvana de Vizcaya, promovido por Petróleos del Norte, S.A.(Petronor) con referencia EIAS-303INET. El proceso consultivo se abrió el pasado 5 de febrero. En el documento se recogen aspectos relacionados con el impacto del proyecto en la salud, con las formas de tramitación de la Evaluación de Impacto Ambiental e, incluso, con la propia viabilidad y necesidad de dicho proyecto. Entre las principales reclamaciones, los ecologistas denuncian que el proyecto pretende tramitarse mediante el procedimiento de Evaluación Ambiental Simplificada, "impidiendo así a la ciudadanía formular las alegaciones oportunas. El proyecto debe someterse a Evaluación Ambiental Ordinaria”.
La primera de las alegaciones presentadas se refiere al objeto del proyecto en sí mismo. Como se indica, la principal actividad industrial de Petronor es el refino de petróleo, actividad difícilmente descarbonizable mientras se siga ejecutando. Los ecologistas destacan que “una actividad cuyo producto final, gasolina y diésel, son combustibles fósiles siempre va a emitir gases de efecto invernadero en su uso, por muy descarbonizados que estén sus procesos de producción; la única acción que realmente descarbonizará el refino de petróleo será la finalización de su actividad lo antes posible, como tarde en 2040”.
El proyecto, continúan las alegaciones, no está teniendo en cuenta los efectos acumulativos y sinérgicos en la evaluación de impactos. Tal como expresa Ecologistas en Acción en varios documentos, sustituir el consumo de hidrógeno proveniente de la energía fósil por H2 producido desde energías renovables es un proceso que no ha sido estudiado ni discutido en todas sus dimensiones y alcances. El hecho de que la fabricación de H2 requiera ingentes cantidades de energía no debería obviar los impactos de la minería de los materiales que requiere, la transformación y ocupación de los lugares donde se instala la producción de energía renovable, la competencia por el territorio entre los lugares reservados para el desarrollo humano o las cuantiosas pérdidas energéticas que lo convierten en un proceso técnico con una pobre tasa de retorno energético.
Por lo anterior, para los ecologistas “la eficacia del hidrógeno como estrategia de descarbonización, especialmente a lo largo de varias décadas, sigue sin estar clara”. Además, la electrólisis requiere grandes consumos de electricidad, por lo que se construirá un nuevo tendido eléctrico de alta tensión con una potencia de 400 KW que se suma a los cables de alta tensión ya existentes en esta zona saturada y dos nuevas subestaciones eléctricas (H8-SUB-30 y H8-SUB 400) adicionales a la ya existente dentro de la refinería.
Por otro lado, consideran que el proyecto no está realizando un análisis real de las alternativas, en cumplimiento de lo que dicta la ley de evaluación ambiental. "En la página 69 del proyecto, el promotor argumenta que la alternativa 0 de no construcción no es una alternativa viable ya que el proyecto no está orientado a producir hidrógeno adicional sino a sustituir el que actualmente se produce mediante reformado de metano. Sin embargo, en la nota aclaratoria de la página 20, indica claramente que la demanda de hidrógeno es creciente y la producción de hidrógeno mediante electrolizador o utilizando biogás, no supondrá necesariamente una reducción de la producción del hidrógeno gris que actualmente se produce utilizando metano". Por tanto, a su juicio,“la valoración de alternativas es arbitraria y carece de fundamento”.
Las carencias del proyecto
Según la organización ecologista, entre las carencias del proyecto presentado se encuentra "la falta de un plan financiero y de las previsiones económicas de dicho plan. En un momento en el que en toda Europa se están abandonando proyectos de hidrógeno, entre otras, por cuestiones de rentabilidad, un proyecto de este calado debe detallar un plan económico-financiero, en el que se incluya qué cantidad de fondos Europeos financian dicho proyecto, debiendo incluir el cómputo total de los subsidios recibidos y previstos tanto a través del PERTE EHRE como de otros mecanismos como son el Banco de Hidrógeno Europeo, y esta información debe estar disponible dentro de la evaluación ambiental". Y añade que el informe "no presenta la declaración responsable de cumplimiento del principio de no causar perjuicio significativo al medio ambiente (DNSH), necesario para subvenciones fondos IPCEI Hydrogen, Proyecto Importante de Interés Común Europeo de Hidrógeno".
Impactos en la salud y la seguridad de las personas
En cuanto a los impactos del proyecto en la salud y la seguridad de las personas, estos no se evalúan dentro de la documentación presentada. “Un proyecto de tecnología inmadura y experimental, no debería llevarse a cabo en un ámbito tan cercano a la población”, destacan desde Ekologistak Martxan. Los principales riesgos indicados en las páginas 222 y 223 del proyecto incluyen el posible escape o fuga en el sistema de almacenamiento del hidrógeno, lamanipulación de gases de alta presión y posibles incendios o explosiones. También se apuntan posibles riesgos ambientales y de salud como emisiones indirectas, el venteo de nitrógeno, la radiación electromagnética, la exposición a sustancias químicas y la contaminación acústica. “Este proyecto supone una amenaza real sobre todo por su instalación cercana a viviendas, lo que conlleva ciertos riesgos que el promotor no está teniendo en cuenta”.
Con respecto a las obras, la organización resalta que éstas coincidirían con el proyecto de la Variante de la Carretera BI-734 en Abanto-Zierbena, más conocida como “Variante de Las Carreras”. Este nuevo proyecto foral, igual que su antecesor que no pasó la prueba de evaluación de impacto medioambiental simple, discurre entre el Grupo La Trinidad y los terrenos limitados por la valla de Petronor, espacio donde se plantea la instalación del Electrolizador de 100 MW. En su fase constructiva, además, prevé fuertes movimientos de tierra, muros, taludes y pantallas absorbentes del ruido, así como posibles afecciones a la valla de Petronor.
Por todo lo anterior, desde Ekologistak Martxan solicitan que se desestime este proyecto "mientras no se plantee una reducción real de las emisiones de la refinería, y no ficticias mediante el fraudulento mecanismo de compensación de emisiones de carbono en una hoja de cálculo". Por último, exigen que se desestime el proyecto “por no poder garantizar que este no tendrá efectos significativos sobre el medio ambiente, la salud y la seguridad de las personas a nivel local y global y por no estar justificado ni técnica ni económicamente”.