Logran crear un modelo molecular que muestra cómo se estructura, estabiliza, transporta y libera la peligrosa toxina botulínica

El modelo se ha conseguido a través del estudio del complejo de toxinas que se encuentra en el fármaco 'NeuroBloc', que está estrechamente relacionado con el botox empleado en cosmética

29 de Agosto de 2025
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Para conseguir el modelo se ha usado la técnica de imagen ganadora del Premio Nobel en la que se congelan moléculas y se capturan miles de instantáneas de las mismas. | Foto: Mikhail Nilov/Pexels
Para conseguir el modelo se ha usado la técnica de imagen ganadora del Premio Nobel en la que se congelan moléculas y se capturan miles de instantáneas de las mismas. | Foto: Mikhail Nilov/Pexels

Investigadores de la Universidad de Estocolmo (Suecia) han logrado crear un modelo molecular que muestra cómo se estructura, estabiliza, transporta y libera una de las toxinas más peligrosas del mundo, la toxina botulínica. La toxina botulínica, producida por la bacteria 'Clostridium botulinum', es el veneno más potente conocido por el hombre, un millón de veces más tóxico que el veneno de la cobra.

La toxina causa una enfermedad grave llamada botulismo. Sin embargo, también tiene muchos usos médicos, para tratar la migraña crónica, los espasmos musculares y la sudoración excesiva, así como para fines cosméticos a través del botox.

"En la naturaleza, la toxina no actúa sola. Viaja dentro de un gran complejo proteico de 14 partes, que la protege del duro entorno del intestino y la ayuda a pasar del intestino a la sangre, donde se libera para circular hasta encontrar su objetivo final: la conexión entre los nervios y el músculo", explica Pal Stenmark, director de investigación y profesor de neuroquímica en la Universidad de Estocolmo.

Por primera vez, los científicos han logrado visualizar todo el gran complejo de toxinas en la investigación publicada en la revista científica 'Science Advances'.

"Hemos estudiado el complejo de toxinas que se encuentra en el fármaco 'NeuroBloc', que está estrechamente relacionado con el botox", ha indicado Stenmark. Para mapear el gran complejo toxínico, los científicos utilizaron microscopía crioelectrónica: "Se trata de una técnica de imagen ganadora del Premio Nobel en la que congelamos moléculas y capturamos miles de instantáneas de las mismas, que luego combinamos en una imagen 3D con una resolución casi atómica", explica Pal Stenmark.

Ahora, el plano molecular abre nuevas posibilidades, ya que ofrece nuevas oportunidades para neutralizar la toxina o aprovechar sus mecanismos con fines terapéuticos. "Pero, sobre todo, es muy emocionante comprender cómo funciona este complejo sistema y cuál es su aspecto", finaliza Pal Stenmark.

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